Acusan nulo interés de autoridades por localizar a desaparecidos en Culiacán

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, madres y familiares de desaparecidos, del grupo “Sabuesos Guerreras”, colocaron en el kiosko de la plazuela de Culiacán las fotos de sus seres queridos que permanecen desaparecidos
Señalan poco interés por localizar a policías desaparecidos en Culiacán
Foto: Javier Cabrera / EL UNIVERSAL
08/03/2018
14:21
Javier Cabrera Martínez / Corresponsal
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Culiacán, Sinaloa.- Yosimar García Cruz, elemento de la Policía Municipal de Culiacán, cumplió trece meses de haber sido privado de la libertad por un grupo armado, su madre María Isabel acusa el desinterés de las autoridades judiciales por localizarlo y esclarecer qué sucedió con él.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el grupo de rastreadoras “Sabuesos Guerreras” colocó en el kiosko de la plazuela de Culiacán, ubicada a un costado del atrio de catedral, las fotos de sus seres queridos que permanecen desaparecidos.

Ahí, María Isabel dijo que como madre está cansada de que a lo largo de trece meses no tenga de la Fiscalía General del Estado una respuesta que le dé esperanza de que su hijo Yosimar va a aparecer, vivo o muerto.

El 26 de enero de 2017, un grupo armado entró al domicilio de Yosimar, quien recién había salido del servicio activo, en el fraccionamiento Infonavit de Humaya, en esta ciudad, y en presencia de su hermano menor, fue sacado con lujo de violencia.

Con una larga manta con la impresión de la foto de su hijo, la señora María Isabel externó que su desaparición la obligó a trasladar su residencia a la capital del estado, donde, por su cuenta y junto con otras madres, esposas o hermanas de desparecidos, emprendió la búsqueda de su hijo.

La mujer reconoce que su activismo la pone en riesgo de sufrir alguna agresión, puesto que compañeras de otros colectivos de rastreadoras han sido objeto de amenazas por hombres armados.

La foto de su hijo fue colocada al lado de su compañero de la misma corporación, José Antonio Saavedra Ortega, quien tres días antes también fue levantado por un grupo armado, a escasos minutos de concluir su jornada de trabajo.

María Isabel apuntó que las “manos criminales” que se llevaron a su hijo deben ser castigadas, pero acusó que no percibe de parte de la autoridad judicial interés por ahondar las investigaciones y tratar de localizarlo.

Destacó que el rastreo de cuerpos enterrados en forma clandestina en varios puntos del estado no es un trabajo fácil, ya que en algunos casos han requerido del auxilio de maquinaria pesada para rescatar los cuerpos de las víctimas.

Comentó que su hijo, de 28 años de edad, nunca le comunicó tener problemas y ser víctima de amenazas de algún tipo, y recordó que estaba a punto de casarse.

afcl

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