CULIACÁN, Sin.— Las ocho personas asesinadas por un comando armado durante la celebración de una fiesta que era amenizada por un conjunto musical, en la comunidad de Bachoco, municipio de Navolato, eran agricultores y empresarios ligados a la actividad del campo.
Según la averiguación previa Nav/109/2010, una decena de hombres vestidos de negro, con los rostros cubiertos y con fusiles rodearon a los asistentes al convivio y los obligaron a tirarse al piso.
El subprocurador de Justicia del Estado, Martín Robles Armenta, explicó que de acuerdo con los indicios que se tienen, el ataque estaba dirigido exclusivamente contra las víctimas, ya que sólo se recolectaron 21 casquillos de AK-47 y AR-15.
El lugar donde fue el festejo es un lote agrícola con una palapa y el motivo de la reunión era el cumpleaños del agricultor de granos del valle de Navolato, Aarón Sing Castro, quien estaba acompañado de su hijo Pacar Sing Zamora, su sobrino Arturo Zazueta Sing y 30 invitados.
Robles Armenta dijo que en 2005, el productor agrícola Aarón Sing Castro fue víctima de un atentado cuando conducía su camioneta por uno de los caminos del valle de Navolato, por lo que se cotejan estos datos en las investigaciones.
Con relación a los hechos se informó que desde muy temprano en ese punto se reunieron varias personas y a las 19:15 horas llegaron al lote agrícola un grupo musical y dos camionetas con más de 10 hombres armados, vestidos de negro y rostros cubiertos, los cuales obligaron a los asistentes a tirarse al piso.
Según los testigos, los matones les advirtieron que se trataba sólo de un asalto, pero una vez que estos identificaron al festejado y a otros de los asistentes, los acribillaron.
Con las detonaciones el grupo musical huyó rumbo a los sembradíos de maíz contiguos.
En el lugar quedaron los cuerpos de Pacar Sing Zamora, Raúl Arturo Zazueta Sing, Javier Echeverría de la Vega, Sergio Ricardo Bátiz Machado, Luis Fernando López Angulo, Cristian Alan Sainz Quiñones y Luis Alberto Torres Burgos.
Con lesiones graves fue auxiliado, Aarón Sing Castro, quien falleció minutos después en un hospital.
El subprocurador aceptó que se tienen evidencias de que por lo menos otra persona resultó herida en el atentado, pero no se conoce su nombre ni el lugar donde fue internado, por lo que se busca en hospitales.