MORELIA, Mich.— Militares y elementos de Protección Civil estatal desalojaron las zonas de alto riesgo en Ocampo y Angangueo, municipios devastados por las lluvias que azotaron la semana pasada con saldo de 31 muertos y más de 70 desaparecidos, ante la entrada hoy del frente frío 30.
Los soldados establecieron un cerco para impedir el paso a la zona afectada por temor a más deslaves, mientras que el gobierno advirtió a los damnificados “que no se apoyará a nadie que no se refugie en albergues oficiales”.
La mañana de ayer, personal de rescate de Protección Civil del Distrito Federal, con apoyo de perros entrenados, localizó el cuerpo de un hombre en la colonia de El Sauz, en Angangueo, con lo que suman 28 los muertos.
En esa colonia, la más afectada por el alud que sepultó decenas de viviendas, se han localizado una docena de cadáveres. Ayer, en coordinación con elementos del Ejército y del Grupo de Operaciones Especiales continuó la búsqueda de cuerpos.
Durante el día, militares y personal de Protección Civil recorrieron las calles de Angangueo y Ocampo, para exhortar a la población a que desaloje sus viviendas y acudan a los albergues.
Sandra Luz Valencia, asesora del gobernador del estado, Leonel Godoy Rangel, puntualizó que “se ha tomado la decisión de no dar atención a quienes se han refugiado fuera de los albergues. Aunque hayan sufrido daños, si están con familiares o vecinos, no se les atenderá”.
Informó que se reforzará la coordinación de los tres niveles de gobierno para presentar un frente común ante la problemática que atraviesa el oriente de Michoacán.
Llamó a quienes sufrieron daños por la contingencia, para que se registren en los DIF municipales, en donde se les brindará atención integral: alimentación, vestido, refugio y tratamiento médico. “El censo es muy importante, porque sólo así se conocerá, de manera exacta, el nivel del desastre”.