CULIACÁN, Sin.— Por segunda ocasión la Policía Municipal de Los Mochis fue acuartelada mientras un grupo armado a bordo de 30 camionetas atemorizaba a la ciudad, allanaba domicilios e incendiaba bodegas.
El alcalde de Ahome, Esteban Valenzuela García, justificó su decisión de retirar el patrullaje de la ciudad por considerar que no podía exponer a sus agentes frente a delincuentes fuertemente armados y equipados con camionetas.
De esta manera, la corporación policiaca no realizó labores de vigilancia en las calles, pese al desplazamiento de un convoy de más de 30 unidades de lujo con hombres encapuchados.
Sin que nadie se lo impidiera, el grupo se introdujo a una vivienda de la calle Ejido de Mochis esquina con Ohuira, colonia Tabachines Dos e incendiaron una recámara y un auto Cambry.
Después cruzaron la calle y con cables amarrados a las camionetas derribaron la puerta de acceso a una bodega. En su interior prendieron fuego a muebles, juguetes, ropa y otros enseres.
Los hechos ocurrieron a escasas horas del nombramiento del nuevo director de Seguridad Pública y Tránsito en Los Mochis, Carlos Héctor Ochoa Polanco, quien ofreció redoblar el patrullaje de colonias y sindicaturas para retomar la seguridad de la localidad.
El alcalde pidió la comprensión de la sociedad sobre esta decisión, así como el auxilio de las autoridades federales y estatales para hacer frente a la situación de intimidación y violencia que siembra la inquietud en la población.
No se puede vigilar toda la ciudad con dos patrullas y cuatro agentes, mientras un convoy de más de 30 camionetas, con tres hombres cada una y dotados de armas recorren las calles, dijo.
La noche del 24 de enero, el edil ordenó a los policías suspender la vigilancia y concentrase en su base ante las amenazas de posibles intentos de ataques o levantones de mandos.
Balacera en Las Herraduras
Seis muertos, entre ellos dos meseros, un cliente y un taxista fue el saldo de una balacera durante la madrugada del sábado en la disco Las Herraduras, ubicada sobre la avenida del Mar, en el puerto de Mazatlán.
Las investigaciones sobre este ataque que se produjo a las dos de la mañana establecen que por lo menos participaron cinco hombres armados, tres de ellos se introdujeron al bar, enclavado en el fraccionamiento Flamingos y realizaron disparos al aire para obligar a todos los presentes a tirarse al piso.
Posteriormente se enfilaron a la mesa donde se encontraban Manuel Cornero Valles, originario del estado de Chihuahua y Luis Gamboa Beltrán, nativo de Nogales, Sonora, a los que les dispararon en varias ocasiones y provocaron la muerte del primero y de dos meseros que los atendían.
Liquidan a otro
Los dos sicarios que se quedaron vigilando la puerta llevaban consigo a un hombre esposado, cuya identidad se desconoce, para cubrir la huida, pero lo asesinaron y dispararon contra el encargado de seguridad del bar, Érick Iván Mijangos Cantera y el taxista Miguel Ángel Somoza Rendón, causando sus muertes.
La violencia que enfrenta la entidad cobró otras seis víctimas en El Fuerte, Culiacán, Guasave y una más en el puerto de Mazatlán.
En Ciudad Altamirano, región de la Tierra Caliente de Guerrero, fueron encontradas tres personas asesinadas, dos mujeres y un hombre en el interior de un vehículo Nissan sin placas. El individuo tenía varios impactos de bala en diferentes partes del cuerpo.
En el municipio de La Unión fue ejecutado el chofer de un camión de volteo en la calle Vicente Guerrero, que comunica a la carretera federal 200 Lázaro Cárdenas-Zihuatanejo con el puente Zorcúa en la autopista que va de Lázaro Cárdenas a Morelia.
Tiroteo en Monterrey
En el estado de Nuevo León, soldados se enfrentaron con presuntos miembros del crimen organizado en el municipio de Montemorelos, con un saldo preliminar de dos sicarios muertos y seis detenidos.
En Ciudad Juárez, Chihuahua, las autoridades reportaron cinco ejecuciones y en Durango el ajusticiamiento de una mujer .
En el Distrito Federal, sobre la autopista México-Cuernavaca, a la altura de Topilejo, fue hallada una mujer asesinada. Otros cinco sujetos fueron ejecutados en Tijuana en hechos diferentes. (Con información de Yovana Gaxiola, Adriana Covarrubias, Julieta Martínez y Rafael Rivera, corresponsales)