CULIACÁN, Sin.— Navolato padece, además de un alto índice delictivo, el desarme de sus policías por parte del Ejército, que les retira las armas al confirmar que las licencias de portación y de identidad están vencidas.
El alcalde Fernando García Hernández dijo que por un error administrativo, el área de armería no se percató que la vigencia de las credenciales de identidad de los agentes venció, por lo que no pueden portar sus armas de cargo.
Además, se ha detectado que por errores de procedimiento, en los cambios de turno los agentes son dotados de pistolas y rifles diferentes a los que tienen asignados, cuyos registros se encuentran anotados en sus credenciales de identidad y por eso son detenidos.
Navolato, con 121 ejecuciones en el año, es considerado el municipio más violento de Sinaloa, después de Culiacán. La inseguridad en el corredor que forman estas dos localidades ha motivado a las fuerzas armadas a mantener vigente un Operativo Conjunto que combata en las calles al crimen organizado.
El edil afirmó que las licencias colectivas que la Secretaria de la Defensa Nacional expide para amparar las armas del ayuntamiento están vigentes, por lo que sólo se requiere regularizar la situación de las identificaciones de cada oficial.
Para remediar las anomalías se inició la revisión de las acreditaciones y vigencias de cada agentes y se designó un supervisor que certifique en cada cambio de turno que se entreguen las armas de cargo correspondientes a cada uno de los guardianes que entran en servicio.
A raíz del recrudecimiento de la violencia en Navolato, donde las ejecuciones llegaron en noviembre a 65 víctimas, entre ellas el cuñado y suegro del extinto José Cruz Carrillo Fuentes, el Ejército y la Policía Federal vigilan la zona.
La tarde del 11 de octubre, sobre la carretera Culiacán-Navolato, un comando vestido de negro interceptó a Pablo Jacobo Retamoza, cuñado del extinto Carrillo Fuentes, un día después su cuerpo fue encontrado cerca del lugar.
Un mes después, un grupo de 50 hombres con la misma vestimenta y en 26 camionetas de lujo marcadas con la letra “X” en puerta y toldos, allanó domicilios y secuestró a varias personas, entre ellas a Juan Pablo Jacobo Valle, padre de Marielena, esposa de Carrillo Fuentes, cuyo cadáver fue encontrado un día después en la capital sinaloense.
Después de Culiacán, que registra 501 homicidios dolosos de los más de mil cometidos en todo el estado, el municipio de Navolato ocupa el segundo lugar en muertes violentas, entre las que destacan 14 agentes de Seguridad Pública.
Los jenízaros aducen que ahora, ante el temor de ser desarmados y detenidos por el Ejército, prestan sus servicios sin las armas de cargo, por lo que se ven expuestos a la delincuencia que los ha tomado como tiro al blanco.
Entre los agentes caídos en esa jurisdicción territorial están Jesús Hernández, Carlos Abel Verdugo Verdugo, Héctor Javier Lizárraga Ceniceros y la primer oficial Laura Sauceda Osuna.
Los integrantes de Policía y Tránsito municipal se quejaron que en forma continua son hostigados por los soldados.