En ataques, enfrentamientos y ejecuciones relacionados con la delincuencia organizada, 36 personas perdieron la vida, entre ellos cinco agentes.
Ayer, la Procuraduría General de Justicia de Chihuahua informó que el director de Seguridad Pública de Nicolás Bravo y su escolta fueron levantados el pasado jueves y se ignora su paradero.
Se trata de Prisciliano Aragonés Ríos, de 52 años, y Luis Armendáriz, de 40. La última vez que se supo de ellos transitaban por un camino que comunica Gómez Farías y Nicolás Bravo.
En Chihuahua 14 hombres fueron ejecutados; ocho en Ciudad Juárez y tres en la capital, identificados como Marco Antonio Holguín Flores, su hermano Carlos Paúl y Etson Herrera.
José Anselmo Ochoa y Joab Ríos Martínez fueron localizados sin vida cerca de un rancho situado en el kilómetro 79 de la autopista que conduce de Chihuahua capital a Cuauhtémoc y un sujeto murió acribillado en Riva Palacio.
Muere agente ministerial
En Escuinapa, Sinaloa, fue ultimado a balazos el agente del Ministerio Público Federal, Eliut Rosales Chávez.
Sobre la carretera que conecta a Sinaloa de Leyva con Culiacán fue baleada una camioneta Blazer, en la que falleció un hombre y una mujer. La hija del matrimonio, de tres años, se salvó.
La Policía Ministerial del Estado identificó a las víctimas como Alfredo Acosta Meza y Nancy Castro Norzagaray, agricultores en la comunidad Matapan.
El pasado jueves se registraron dos enfrentamientos en Guerrero y Guanajuato entre fuerzas federales y del estado contra delincuentes.
Tres agentes policiacos y dos sicarios asesinados fue el saldo del tiroteo en Coyuca de Catalán, Guerrero.
La Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil del estado informó que en la comunidad Las Cruces, agentes federales y estatales fueron emboscados y atacados a balazos, cuando realizaban operativos de inspección.
El enfrentamiento duró más de 30 minutos y fallecieron un comandante y un oficial de la Policía Ministerial, identificados como Armando Mota Cortés y Alfonso Benítez Luna, respectivamente, así como José Cortes Molina, miembro de la policía estatal.
Dos delincuentes que no fueron identificados también murieron.
En Celaya, Guanajuato, presuntos sicarios de La Familia Michoacana burlaron el estado de alerta en edificios públicos y lanzaron tres granadas de fragmentación a la sede de la Subprocuraduría de Justicia del Estado y causaron daños a ocho vehículos oficiales.
Los hechos ocurrieron el jueves a las 21:15 horas, a 15 días del ataque a cinco bases de seguridad en Celaya y Villagrán, después de la detención de cinco presuntos secuestrados de una célula de La Familia Michoacana, en Acámbaro, informó el procurador de Justicia.
Dijo que la agresión del jueves podría estar vinculada con la captura de los secuestradores: “Varios sujetos lanzaron tres granadas en la parte trasera del edificio, un artefacto explotó en el pórtico y otro en interior del estacionamiento de la Subprocuraduría. Una granada se mantuvo intacta en el lugar y fue levantada por el Ejército”.
“Fue un ataque muy rápido y los sujetos al parecer huyeron en tres vehículos de modelo reciente rumbo a Salvatierra”, informó el director de Policía Municipal, Martín Rodríguez Olvera.
El 19 de noviembre, grupos criminales atacaron al mismo tiempo cinco sedes Procuraduría General de la República (PGR) y de las policías municipales de los municipios de Celaya y Villagrán, Guanajuato, en venganza por la captura de Cristóbal Altamirano Piñón La Rubia, presunto líder de La Familia Michoacacana. Tras los atentados, el procurador declaró “alerta total” y permanente en los edificios de seguridad de todo Guanajuato. (Con información de Adriana Covarrubias, Xóchitl Álvarez, Luis Carlos Cano y Javier Cabrera)