QUERÉTARO, Qro.— Desde el año 2000, cuando se comenzó a contabilizar los asesinatos de mujeres en el estado de Chihuahua, se acumulan 700 casos, la mayoría de los cuales no se han resuelto y por eso, dijo Hilda de La Vega, integrante de la Red de Mujeres de Negro, es que decidieron realizar el Éxodo por la Vida de la Mujeres.
Es una caminata que tiene como destino Ciudad Juárez, acción con la que exigen a las autoridades estatales y federales, que garanticen la seguridad y que no haya una asesinada más por el único hecho de ser mujer.
Norma Ledesma, coordinadora de la organización Justicia para Nuestras Hijas y madre de Paloma Escobar —adolescente de 16 años que desapareció en marzo de 2006— afirma que se debe crear la figura jurídica de feminicidio, como un primer paso para frenar tanta violencia.
“Lo importante es que se castigue el homicidio de mujeres que son atacadas por ser féminas; no importa en todo caso cómo sucedieron los hechos, sino el que son crímenes contra mujeres”.
Las mujeres de negro solicitarán a los diputados locales, en cada entidad que visitan, que analicen la posibilidad de crear tal figura jurídica.
En Morelos, los legisladores aceptaron conformar una comisión especial para analizar la propuesta y en el estado de México el gobierno pretendió bloquear la manifestación de las mujeres.
En Querétaro no hubo un diputado que platicara con ellas, pese a que la Comisión de Equidad y Género de la 56 Legislatura local la preside la diputada, Micaela Rubio Méndez, del PAN.
En su camino a Chihuahua, mañana estarán en Guanajuato, y en esta capital dijeron que han documentado más asesinatos.
El de Teresa Olvera Hernández, de 17 años, quien fue encontrada el 23 de julio pasado en esta entidad. Su cuerpo tenía puñaladas y hasta el momento, su agresor no ha sido detenido.
El otro caso es el de María Fernanda Loranca Aguilar, de 17 años, quien fue hallada el 29 de octubre en San Juan del Río.