La Procuraduría General de la República (PGR) atrajo la investigación por el homicidio de Héctor Saldaña Perales, El Negro, presunto jefe de la plaza de Monterrey, Nuevo León, para el cártel de los Beltrán Leyva.
El Negro, junto con su hermano Alan Saldaña Perales, El Flaco; su medio hermano, Carlos Saldaña Rodríguez y su primo César Rodríguez aparecieron muertos el sábado pasado en una camioneta, con placas de Nuevo León, abandonada en la delegación Miguel Hidalgo.
La indagatoria se radicó en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR, a la que la Procuraduría de Justicia capitalina envió el desglose de la investigación iniciada tras el hallazgo de los cuerpos.
Sin embargo, el fiscal central de Investigación para Homicidios de la Procuraduría capitalina, Joel Díaz Escobar, dijo que las indagatorias se encuentran “en la primera etapa”, por lo que hasta ahora no existen pruebas que oficialmente liguen a los fallecidos con el cártel de los Beltrán Leyva.
Aseguró que conforme avancen las pesquisas y se tengan sospechosos se girarán citatorios “para cualquier persona”, incluido el alcalde de San Pedro Garza, Mauricio Fernández, quien el sábado al tomar posesión anunció del homicidio en el Distrito Federal, sin que las autoridades locales tuvieran conocimiento de los hechos.
En el cruce de Anillo Periférico y General Sóstenes Rocha de la colonia Daniel Garza, se hallaron asesinados dentro de una camioneta a los cuatro sujetos.
Los cadáveres fueron encontrados con dos cartulinas con las leyendas “Por secuestradores, jefe de jefes” y “Job 38:15 Güero”, y tres de ellos tenían pintada en la espalda con marcador la palabra “secuestrador”.
Díaz Escobar dijo que según las primeras averiguaciones realizadas por la Procuraduría capitalina, Héctor Francisco Saldaña contaba con antecedentes penales por delitos contra la salud, que lo enviaron preso al penal de Topo Chico, en Monterrey.
Pormenores del crimen
En conferencia de prensa, el funcionario señaló que los primeros reportes periciales indican que los cuatro hombres tenían entre 48 y 72 horas de fallecidos; en la camioneta hallaron dos casquillos percutidos calibre 22.
Dijo que al cruzar información con la Procuraduría General de Justicia del Estado de Nuevo León se pudo establecer que la camioneta es de una amiga de los occisos.
El funcionario añadió que los cuerpos fueron entregados a los familiares, quienes aseguraron que los cuatro hombres se dedicaban a la hojalatería y pintura.