TIJUANA, BC.— Los recientes ataques del crimen organizado a policías, con saldo de agentes muertos y heridos, evidencian una vulnerabilidad de las corporaciones que debe ser considerada en el replanteamiento de las tácticas oficiales, consideró el investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), Vicente Sánchez Munguía.
Se refirió a los enfrentamientos y atentados contra la Policía Federal en diferentes entidades del país, y a los asesinatos de agentes municipales de Tijuana; éstos últimos precedidos por amenazas de muerte contra oficiales y la exigencia de renuncia al secretario de Seguridad Pública de Tijuana, Julián Leyzaola Pérez.
Mientras en varios estados se suscitó una oleada de ataques y enfrentamientos contra las fuerzas armadas, en una semana, en esta frontera tres policías fueron asesinados y otros siete resultaron heridos en diversos hechos.
Miembro del Departamento de Estudios de Administración Pública del Colef, el investigador señaló que los uniformados, en particular los federales, se han convertido en el blanco principal de ataques armados, en respuesta a la guerra declarada por el gobierno a los delincuentes.
El número de bajas policiacas es preocupante; aunque es menor que el de delincuentes muertos y detenidos, refleja la capacidad de recursos materiales y humanos de los grupos delictivos, dijo.
Aclaró que sin necesidad de divulgar sus estrategias, los gobiernos deben hacer mayor trabajo de inteligencia y garantizar la coordinación entre las diferentes corporaciones, pues según los últimos acontecimientos, parece que no existe.
“Da la impresión de que la vulnerabilidad aparente de los elementos policiacos se debe a la falta de información sobre lo que van a atacar, parece que quienes tienen la información no la comparten”, explicó.
En ese sentido, señaló que mientras las fuerzas federales asumieron la lucha contra la delincuencia, las policías locales se convirtieron en blanco de sospechas de corrupción, así que quedaron como “sándwich” entre los grupos criminales que los cooptan para que sean parte de sus actividades o son detenidos por las autoridades.
Urgen medidas contundentes
El investigador del Colef asentó que si no se toman medidas contundentes, como llegar a la desarticulación total de las estructuras criminales y combatir el tráfico de armas al país, no habrá resultados definitivos.
Vicente Sánchez recordó que antes de la jornada electoral, hubo un intento que parecía drástico contra el narcotráfico al detener funcionarios de primer nivel del gobierno michoacano, pero se deslegitimó al verse “muy electorero”.
Además, agregó, esa medida no se ha visto en otros estados que tienen problemas de crimen organizado y tampoco se ha combatido el tráfico de armas a México.
En general, no se observan estrategias eficaces para acabar con este problema, criticó Sánchez Munguía.