QUERÉTARO, Qro.— En medio de la polémica desatada sobre sí es violatorio o no de los derechos humanos que se prohiba votar a quienes porten celulares, cámaras fotográficas o de video, se instalaron los bunkers del PAN y del PRI.Prohibir a los electores que voten si portan teléfonos celulares o cámaras de video o fotografía, es el centro de la polémica entre las autoridades electorales y la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).
La decisión, tanto de la junta estatal del Instituto Federal Electoral (IFE) como del Instituto Electoral de Querétaro (IEQ) de restringir el acceso a las casillas a votantes que porten dispositivos electrónicos con los que se pueden fotografiar las boletas electorales, fue descalificada por la CEDH.
El presidente de este organismo, Adolfo Ortega Osorio, aseguró que esta disposición violenta los derechos de los ciudadanos y anunció la realización de rondines para evitar que a ciudadanos no se les permita votar si portan tales dispositivos.
La restricción tiene la intención de evitar que se fotografíen las boletas y así mostrar por quién votó cada ciudadano, lo que se prestaría a la llamada “compra de votos”.