CHIHUAHUA, Chih.— El alcalde capitalino, Carlos Borruel Baquera, indicó que esta semana tanto él como varios mandos de la Dirección de Seguridad Pública fueron amenazados de muerte y tales advertencias se materializaron, dijo, con la ejecución del Coordinador Operativo de la corporación, Raymundo Segovia.
Tras encabezar los funerales de quien fuera cuarto en la línea jerárquica de esa dependencia, el panista Borruel detalló a los medios que las fuerzas públicas se encuentran en alerta máxima ante el temor de nuevos ataques.
El titular de la corporación, el ex militar Javier Aguayo, dijo que se tomarán medidas estratégicas, pero que no se incrementaran las escoltas del alcalde ni de los mandos.
Apenas hace un mes y medio, el anterior director de la policía, Lázaro Gaytán, presentó su renuncia y reconoció haber recibido “incontables” amenazas de muerte.
El 23 de julio de 2008 aparecieron varias mantas en transitadas avenidas de la ciudad, en las que presuntos narcotraficantes aseguraban que asesinarían a Borruel y al encargado del Operativo Conjunto Chihuahua, el comandante de la quinta zona militar, Jesús Espitia.
El policía segundo, Raymundo Segovia, fue acribillado por al menos cinco gatilleros la noche del miércoles, a unas cuadras del cuartel de la policía municipal, cuando viajaba en una unidad oficial.