HERMOSILLO, Son.— La tragedia en la guardería ABC subrogada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) creció al registrarse la víctima mortal número 46.
En el Hospital de Alta Especialidad de Guadalajara, Jalisco, falleció el viernes el niño Jorge Sebastián Carrillo González, de tres años, mientras que familiares de Juan Israel Fernández, quien murió ese mismo día en el hospital de Guadalajara, se quejaron por considerar que la atención no fue buena y denunciaron que el IMSS impidió llevarlo a la clínica Shriners, en Sacramento, California.
Martha Milagros Méndez Galindo, tía del infante narró que Juan Israel iba a ser trasladado el domingo 7 de junio a Estados Unidos, pero funcionarios del IMSS no aceptaron. “La clínica para quemados en Guadalajara apenas la están construyendo; por eso queríamos ir a Sacramento, pero no lo permitieron”.
Lamentan actitud del IMSS
El representante de Shriners en Sonora, Alberto Barreda Robinson, dijo que el IMSS ha obstaculizado la salida de las víctimas a los nosocomios especializados en EU.
“No comprendo, para mí es incomprensible cómo estuvieron engañando a las familias y se las llevaron a un hospital que sí, es cierto que tienen muy buenas instalaciones (en Guadalajara), pero no hay gente que las maneje…. el equipo que tienen es formidable, pero la gente que tienen ahí no tiene experiencia”.
Barreda Robinson destacó que el jueves bañaron a unos niños en Guadalajara, lo que es contraindicado en el tratamiento. “Hubo problemas, de estar estabilizados se desestabilizaron, no sé cuáles sean las consecuencias”.
Colaboración entre Shriners y México
El hospital Shriners y el gobierno de México están trabajando en colaboración en el caso de los niños quemados en el incendio de la guardería ABC, por lo que hasta este momento no se han registrado problemas, dijo David Grenhald, jefe del área de quemaduras del Centro Médico.
En entrevista con EL UNIVERSAL, Grenhald señaló que “el gobierno ha trabajado duro para hacerse cargo del cuidado de los niños y básicamente no podría hacer otro comentario, tenemos una muy buena relación entre la gente de México con Shriners”.
Grenhald informó que por la noche del sábado se esperaba la llegada de un niño más al hospital Shriners.
Afirmó que la atención médica de los infantes, dependiendo la gravedad de las quemaduras, puede ir desde un día hasta tres meses hospitalizados y que los costos de los tratamientos están cubiertos, debido a que el hospital Shriners opera con donaciones privadas.
Sobre las imputaciones de familiares del menor fallecido y de Barreda Robinson, la delegación estatal del IMSS no emitió comentarios.
María Elena Córdova, vocera del IMSS, indicó que se espera que los funcionarios de la dirección nacional del IMSS hagan un pronunciamiento.
Virginia Sendel, presidenta de la Fundación Michou y Mau precisó que sólo a solicitud de los padres de los menores y bajo la autorización médica, hasta ahora se ha trasladado a cinco menores a los hospitales especializados para niños quemados en Estados Unidos.
Con el apoyo de la fundación se ha llevado a los infantes a esos hospitales.
Sobre el trabajo del representante de Shriners en Sonora, Sendel resaltó su papel como enlace entre los hospitales Shriners y las autoridades de Salud desde el inicio de la tragedia. “Llevamos más de 11 años trabajando juntos, y su experiencia ha sido muy importante en estos momentos”, dijo.