MONTERREY, NL.— El secretario de Seguridad Pública (SSP) en Nuevo León, Aldo Fasci Zuazua, aseguró que el crimen organizado infiltró redes de protección y alerta entre la policía, con base en la amenaza y la intimidación, porque lo que les paga “son cantidades irrisorias”.
Desde la mañana del lunes 1 de junio la Secretaría de la Defensa Nacional, en coordinación con la Policía Federal y la Procuraduría General de Justicia en la entidad, iniciaron operativos de limpieza en las corporaciones policiacas nuevoleonesas con la finalidad de romper las complicidades entre criminales y uniformados.
En entrevista, Aldo Fasci Zuazua aseguró que se trata de una acción permanente, aunque no necesariamente tenga que realizarla el Ejército, como hasta ahora. “Tendrá que haber continuidad, porque es igual que en una casa: se tiene que limpiar y trapear el piso porque si no se llena de polvito”.
Al mismo tiempo, consideró que junto a estas acciones tiene que darse una mayor imparcialidad de los jueces, “y es que a veces también se nos voltean y deja una sensación de impunidad terrible. Ves a los buenos policías que se la parten para hacer una detención importante, poniendo en riesgo su vida y luego a unos pocos días o meses andan esos tipos en la calle. ¿De qué se trata?”.
Cooptan a policías y mandos
Fasci Zuazua detalló que los integrantes de los cárteles de las drogas cooptan a los policías, comandantes e incluso a los secretarios de seguridad de los municipios, para operar libremente y poder cometer sus ilícitos, pero lo hacen creando miedo.
Expuso que estos operativos permitieron concluir que los policías le tienen miedo al crimen organizado, y por eso aceptan recibir dinero a cambio de ser sus cómplices.
“Hemos encontrado que son cantidades irrisorias las que les dan, desde mil 500 hasta 3 mil pesos a los mandos, lo que nos lleva a la conclusión que operan más por miedo que por dinero y esa es una realidad.
“En otras palabras, no les interesa a ellos controlar a los equipos especializados, etcétera, porque no tienen necesidad de andarles pagando, ellos, con la protección que tienen en la calle les es suficiente y les cuesta muy barato”.
Al acecho
¿Cómo empiezan las investigaciones?
Desde hace años veíamos que había ejecuciones y no había patrullas, pero luego empezamos a revisar y detectamos que sí estaban pero se fueron para otro lado. Eso nos obligó a indagar lo que estaba sucediendo con la policía, que empezaba a operar de manera cada vez más descarada en favor de estos grupos. Casos concretos, hay uno muy ejemplar: cuando en Nuevo León y otros 16 estados se pusieron mantas al mismo tiempo y nadie las quitaba.
Las policías municipales no quitaban las mantas y es entonces donde uno se pregunta cómo es posible. Llamábamos a la coordinación y le pedíamos quiten las mantas, y no lo hacían. Incluso mandamos unos policías estatales a quitarlas y no sólo los golpearon, sino que los municipales las volvieron a poner. Tuvimos que mandar al grupo SWAT y pedir el apoyo del Ejército mexicano para quitarlas, es un absurdo.
¿Cómo funcionan las redes de protección?
Para operar, la delincuencia organizada requiere del servicio de información de la policía que anda en la calle, porque son los que saben qué está pasando. Es una red de alerta que se hace llamar halcones y les pasan información si anda el Ejército transitando, o del trabajo de las policías investigadoras, etcétera; con eso se protegen.
Además, los necesitan porque en caso de que ellos vayan a hacer algún operativo violento, alguna ejecución, levantón o secuestro, pues necesitan que los policías se hagan a un lado.
¿Qué avances llevan?
Ha habido 2 mil 500 bajas de policías en municipios y el estado de 2007 a la fecha. Se han hecho más de 10 mil pruebas de confianza y eso permitió detectar a malos elementos a los que se les dio de baja.
Temporada de descalificaciones
¿Cuál es su opinión sobre las declaraciones de Germán Martínez (líder del PAN) cuando dice que en Nuevo León no se ha hecho nada?
Estamos en época electoral y es una época natural de descalificaciones, pero una cosa es descalificar y otra mentir. Por eso quisiera que le pregunte a Camilo Ramírez (secretario de Seguridad de San Nicolás, gobernado por el PAN), cuando lo iban a ejecutar. Que le pregunte a sus alcaldes, que le pregunte a Ceferino Saldado, alcalde de San Nicolás; a Dionisio Herrera, de Santa Catarina, o a Fernando Margain, de San Pedro, cuando los amenazaron.
Se habla de que dejamos solos al Ejército, yo le recuerdo que hace dos años hicimos un operativo con el Ejército y detuvimos a 155 policías en 14 municipios. Le recuerdo que fuimos a tomar la policía de Juárez, junto con el Ejército, yo fui personalmente. Le recuerdo los operativos BOM (Bases de Operación Mixta) que todos ustedes siguieron, le recuerdo la intervención de la Policía Federal y la Estatal en las marchas de los tapados cuando lo debieron haber atendido las policías municipales y están los actuales operativos.
¿Están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias?
Créeme que no fue una decisión fácil. Nosotros ya nos vamos, era más sencillo hacernos tontos, pero decidimos enfrentar a la delincuencia organizada hasta sus últimas consecuencias.
¿Qué sigue ahora?
Las consecuencias de haber atacado a las redes de protección dentro de la propia policía son graves. Esto seguramente va a traer reacciones; siempre ha habido reacciones y pueden ocurrir de muchas maneras. Podemos esperar ataques institucionales o personales.
Además, la detención de policías en varios municipios puede motivar que la delincuencia organizada provoque mayores asaltos y robos para crear la sensación de mayor inseguridad. Estamos ante una doble guerra: hay guerra entre los grupos y hay guerra del gobierno contra los grupos; son dos guerras que se mezclan. Sin embargo tenemos que seguir trabajando para limpiar las corporaciones, porque estamos del lado de la ciudadanía.