El sector obrero del país no podrá expresar sus ideas —aplaudir o protestar— a campo abierto con motivo del Día del Trabajo, por lo que las exigencias ante la crisis económica y el riesgo de perder las fuentes de empleo quedarán para otro momento.
La emergencia epidemiológica por el brote de influenza porcina que afecta al territorio nacional llevó a las autoridades de las 32 entidades federativas a acatar la disposición sanitaria de suspender actos masivos y al aire libre, para evitar contagios por aglomeración.
No obstante que la mayoría de los líderes sindicales del país aceptaron cancelar los desfiles y actos cívicos el próximo viernes 1 de mayo, en Michoacán, Oaxaca, Puebla y Chihuahua ciertos organismos independientes contemplan salir a las calles.
En tal situación se encuentran unos cinco mil mineros de las empresas ArcelorMittal, Fertinal, Viga Trefilados y NKS, en Michoacán, afiliados a las secciones 271, 274, 273 y 272 respectivamente, quienes omitirán las recomendaciones presidenciales.
Mario García Ortiz, líder del sector, determinó marchar como todos los años, pues expresó que “la enfermedad es una stiuación del gobierno, para que no nos manifestemos en su contra”.
En Puebla, mientras los sindicatos considerados “oficiales” acatarán la instrucción, hasta ayer la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y el magisterio disidente de las secciones 23 y 51 del SNTE aseguraron marchar, informó Gilberto Maldonado Maldonado, líder del magisterio inconforme con la Alianza por la Calidad de la Educación.
Asimismo, unos 70 mil maestros de la sección 22 del sindicato de maestros realizarán una concentración masiva, mediante cuatro marchas en la capital de Oaxaca.
Los trabajadores de Sonora, donde mineros mantienen una huelga en Cananea, optaron por atender las medidas sanitarias contra la influenza porcina.
La Confederación de Trabajadores de México (CTM), delegación Chihuahua, lamentó la suspensión; sin embargo, adelantó que una vez que sea controlado el brote de influenza habrá de convocar a mítines y manifestaciones “para hacer una demostración de poder” ante el empresariado y la autoridad misma.
En la mayoría de las entidades imperó la comprensión de los dirigentes gremiales para no exponer la salud de los trabajadores. Entre las celebraciones suspendidas en el presente mes se incluyen la Batalla de Puebla (5 de mayo) y todos los actos masivos por el Día de las Madres, cinco días después.