MONTERREY, NL.— El comandante de la Policía Ministerial, Ramón Jasso Rodríguez, fue ejecutado ayer por la mañana, luego de que el pasado miércoles coordinó un operativo para disuadir y detener a manifestantes que exigen la salida del Ejército de esta entidad.El gobernador del estado, Natividad González Parás, aseguró que el homicidio del mando policiaco fue una represalia del crimen organizado por impedir los bloqueos de calles que se registran en esta capital desde el lunes pasado y por la detención de una veintena de manifestantes el pasado miércoles.
Ayer, por cuarto día consecutivo, los inconformes volvieron a cerrar importantes avenidas; en esta ocasión, cubrieron su rostro y se armaron con palos, bates, fierros y hasta chacos.
Divididos en grupos de entre 60 y 100 personas, trastocaron por cuatro horas la circulación de Constitución, Churubusco, Fidel Velázquez, Gonzalitos, Penitenciaria, Cuauhtémoc, Pino Suárez y Ruiz Cortines.
De acuerdo al reporte de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, en la movilización, los inconformes saquearon por lo menos 15 negocios ubicados sobre la avenida Fidel Velázquez y provocaron pérdidas por arriba del millón de pesos; además, dañaron 20 vehículos.
Asismismo, las autoridades informaron que el saldo de los cuatro días de manifestaciones es de 25 personas detenidas; además de dos camarógrafos, un fotógrafo, un reportero y dos civiles heridos.
El comandante fue asesinado cuando se dirigía a su trabajo y de acuerdo con las primeras versiones de la Policía Ministerial, los hechos se registraron en el cruce de la avenida Ciudad de Pamplona y Pedro Infante, colonia Cumbres Oro.
El comandante quedó a bordo de su auto tipo Chevrolet Malibú color negro de reciente modelo, el cual presenta al menos 50 impactos de bala, que —a decir de testigos— dispararon dos hombres desde un auto modelo Sentra.