GUANAJUATO, Gto.— La detención de dos monjas en el municipio de Dolores Hidalgo, donde agentes municipales las desnudaron el pasado 29 de enero, derivó de la denuncia de un par de comerciantes, María Virginia Martínez Delgado y María Esthela Sánchez Carrillo, quienes reportaron un robo de 500 pesos cada una y señalaron como sospechosas a las religiosas, explicó el subprocurador de Justicia de la región D, César Gasca Toledo.Ambas comerciantes se presentaron a rendir su declaración el pasado fin de semana ante la agencia dos del Ministerio Público del fueron común, luego de que las monjas interpusieron una querella por los abusos de que fueron víctimas.
Ante ello, cuatro policías y en alcaide de la cárcel municipal de Dolores Hidalgo comparecieron el pasado sábado ante la agencia dos del Ministerio Público, para responder sobre el presunto abuso de autoridad en contra de dos religiosas de la congregación de la Inmaculada Concepción de María, quienes fueron obligadas a quitarse la ropa en la prisión.
Dos de los policías declararon que detuvieron a las monjas Josefina Rivera Mata y Juana Gómez Ángeles porque estaban reportadas por el delito de robo y de inmediato las trasladaron a los separos para que las “policías femeniles” las revisaran, informó el subprocurador Gasca Toledo.
El 5 de febrero, en su denuncia, las religiosas procedentes de Michoacán señalaron que el 29 de enero, policías las subieron a un cuartito de barandilla y les exigieron que se quitaran la ropa para verificar que no llevaran algún objeto relacionada con el robo.
El subprocurador informó que las ofendidas presentaron sus credenciales y un documento expedido por la Secretaría de Gobernación para acreditar que pertenecen a la congregación de frailes conservadores de las tradiciones apostólicas y dogmáticas de la Iglesia.
Las religiosas dijeron vivir en el convento de la Congregación de la Inmaculada Concepción de María, en Morelia.
Las denuncian por robo
El sábado, también comparecieron ante el fiscal las comerciantes Martínez Delgado y Sánchez Carrillo, quienes presentaron una denuncia por robo de 500 pesos cada una y señalan como sospechosas a las monjas, explicó el subprocurador.
Sánchez Carrillo dijo que el 29 de enero reportó a la Central de Emergencias que una monja y otra mujer con pantalón de mezclilla ingresaron al puesto de artesanías ubicado en San Luis Potosí 3, y la primera le ofreció un boleto para la rifa de un DVD y como le dijo que no, ambas se retiraron. Después, otro hombre entró al negocio y luego observó que los tres se fueron en grupo, percatándose que le habían robado 500 pesos de su bolsa.
Martínez Delgado también formuló denuncia por robo y dijo sospechar de las religiosas.