CULIACÁN, Sin.— Tras el hallazgo el lunes de un narcoinvernadero dedicado al cultivo de varios tipos de mariguana por medio de tecnología de punta, en el interior de una construcción abandonada del ejido El Camalote, las autoridades investigan la identidad del propietario del predio agrícola situado en el poblado Quilá.
De acuerdo con un comunicado de la vocería del Operativo Conjunto Culiacán-Navolato, esta es la primera vez que en Sinaloa se descubre un vivero con estas características —había 656 plantas en una extensión de 560 metros cuadrados. Estaba dotado de avanzadas técnicas de hidroponia para cultivar tres variedades de la droga, bajo clima y riego controlados, suministro de nutrientes automatizados, iluminación y extractores.
Elementos del Ejército descubrieron el lunes el invernadero en las inmediaciones del ejido El Camalote, en la sindicatura de El Dorado —perteneciente a Culiacán—, dentro de una finca rural aparentemente sin habitar, por lo que no hay ningún detenido.
Abren investigación
De acuerdo con el comunicado emitido por la citada vocería, 620 plantas tenían una altura de 80 centímetros, 25 más estaban en macetas con un metro de altura y otras 11, también en macetas, tenían dos metros de alto.
La delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) abrió una averiguación previa para establecer la propiedad del predio donde operaba el narcoinvernadero.
A la entrada del predio agrícola estaba escrita —con faltas de ortografía— una serie de reglas para que quienes laboraban en él adoptaran a su ingreso medidas de inocuidad: estar limpios, portar ropa color blanco, lavada con cloro, portar cubre bocas, cerrar las puertas de acceso y no cruzar entre las plantas en desarrollo.
En una habitación contigua al invernadero, los soldados descubrieron un almacén con fertilizante, equipo de trabajo, tanques de gas, lámparas, conexiones de ductos de PVC, bombas y diversos nutrientes para suministrar a los cultivos de mariguana.
Según los peritos de la Procuraduría General de la República, en estas instalaciones, a partir de tecnología de punta, los narcotraficantes pretendían cultivar todo el año mariguana en dos de sus variedades: colombiana y nieve.
Por los rastros y evidencias encontradas en el predio, los investigadores establecen que es factible que los narcotraficantes trabajaban por las noches para no despertar sospechas en el poblado cercano.