GUANAJUATO, Gto.— En contra de la recomendación de las dirigencias nacional y estatal del PAN, así como del gobernador Juan Manuel Oliva, el alcalde albiazul, Eduardo Romero Hicks, anunció que se publicará y deberá entrar en vigor el Bando de Policía y Buen Gobierno que castiga con cárcel el comportamiento obsceno y las malas costumbres cívicas.
El edil panista ofreció ayer una conferencia de prensa en el “Callejón del Beso” y contrario a su declaración del martes, dijo que en Guanajuato no están prohibidos los besos, sólo las acciones inmorales y que atenten contra la convivencia, entre las que mencionó los “besos olímpicos, que implican meterse en las partes privadas de otra persona”.
Según el bando, será penado pedir y dar limosna, decir groserías en la vía pública, vender en la calle sin permiso y no utilizar los puentes peatonales.
Detalló que los tocamientos obscenos prohibidos implican la incitación “a hacer el acto sexual, cuando se empiezan a desabrochar la ropa”.
Por la mañana, Romero Hicks difundió que detendría la publicación del nuevo reglamento para su revisión, pero después se contradijo al señalar que enviaría el documento al Ejecutivo estatal para que entrara en vigor.
“El bando está aprobado y se tiene que publicar”, afirmó el munícipe. Explicó que adelantarán el proceso de información a los ciudadanos y procederá la imposición de multas de cortesía a quienes violenten la norma, pero una vez que la gente la conozca, se tendrá que aplicar.
El pasado martes, el ayuntamiento —con el voto de la mayoría panista— aprobó las modificaciones al Bando de Policía y Buen Gobierno, en las que se establecen sanciones de hasta 36 horas de arresto o multas de mil 500 pesos a quienes atenten contra las normas de la moral.
En la tarde, el alcalde llegó al “Callejón del Beso” acompañado de la regidora Mónica Barrera y el esposo de ésta, a quienes les pidió se besaran en el tercer escalón, lo que generó rechiflas.
Piden beso con secretaria
“¡Ahora tú Lalo, date un beso, aunque sea con tu secretaria!”, “¡que los multen!”, gritó la gente en medio del alboroto, en tanto el edil ofrecía una atropellada rueda de prensa. Ahí, argumentó que no está prohibido “darse un besito” en el Callejón, ni en Guanajuato y que todo había sido una mala broma.
Al lugar arribaron estudiantes para repartir volantes con la leyenda “Prohibido prohibir” y con la gráfica de una pareja besándose.
El panista aseveró que el nuevo reglamento de “civilidad y moralidad” no dañó la imagen de la “Ciudad Romance”, como reza el eslogan turístico de Guanajuato y no atenta contra los derechos humanos; sin embargo, la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos requirió al ayuntamiento de Guanajuato un informe urgente , al advertir en claras violaciones a las libertades de las personas.