MAZATLÁN, Sin.— En todo el país hay una “pesca ilegal” que se ha solapado desde el gobierno y que rebasa 40% de la producción oficial, aseguró Humberto Becerra Batista. presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola de Sinaloa (Canainpesca).Señaló que al igual que ocurre en la captura de camarón, también en el atún, que es una pesquería internacional, hay una “pesca no declarada”, por lo que se pronunció a favor de poner un alto a este tipo de actividades y redireccionar el rumbo de la pesquería mexicana.
En entrevista, lamentó que la pesca en nuestro país haya servido como resumidero del desempleo, todo por situaciones que las autoridades pesqueras a nivel federal no han podido resolver.
Ahora, fustigó, lo más fácil para ellos es eliminar a la gente ordenada, que es lo que quieren hacer con la disminución de la flota, tal y como señaló Ramón Corral Ávila, comisionado nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca).
Pese a que no dio nombres, afirmó que esta actividad ilícita es financiada por los grandes empresarios del sector pesquero, ya que representa un gran negocio que les deja enormes ganancias, pues los que andan en esto no son gente pobre y que se esté muriendo de hambre.
“Estoy de acuerdo en que se reduzca el sobreesfuerzo que afecta a diversas regiones, pero primero que acaben con la pesca ilegal, que según el Instituto de la Pesca representa 20% de las capturas legales de la producción oficial”, indicó.
Enfatizó que el gobierno no puede hacer oídos sordos al problema de la pesca, y debe buscar hacer más competitivo al sector de manera urgente.
Debido a la falta de vigilancia de la Armada de México, embarcaciones de gran calado y hasta pangas en épocas de veda continúan su labor.
Sin que ninguna autoridad se los impida, salen de puerto y se dirigen a altamar, en donde utilizan sistemas prohibidos para la captura, por su condición depredadora, impidiendo que el camarón llegue a la edad adulta, señaló por su parte Anselmo López Villalobos, dirigente pesquero en Salina Cruz, Oaxaca.
Estas prácticas que en algunos lugares se denomina “changuerismo”, son las que precisamente ahora tienen en jaque a las pesquerías, ya que depredan al camarón de talla juvenil y poslarvario, agregó.