df@eluniversal.com.mxVendedores de pescado de La Nueva Viga manifestaron que ya hay desabasto de especies marinas como camarón, cazón y mero en este mercado, a causa del paro nacional pesquero que inició el 1 de enero.
“No estamos recibiendo el volumen de producto que recibíamos antes. Ha escaseado mucho; sólo tenemos existencias para unos 10 días”, aseguró Jorge Cuevas, comerciante de La Nueva Viga.
Ante este panorama, Jorge ya piensa en adquirir productos congelados provenientes de China, Vietnam, Argentina, o de donde vengan.
“En cuestión de abasto, sí se ve que no ha entrado lo que debería de llegar normalmente. Hay poco producto de algunas especies, aunque ahora, por la temporada, las ventas también están bajas”, comentó Daniel Cancino, otro vendedor.
La mojarra, la tilapia, el cazón, el mero y los camarones son especies que empiezan a escasear.
“Sí hay desabasto. No ha entrado mercancía como el cazón. Ese ya está caro. Antes costaba 20 o 22 pesos el kilo. Ahora está en 32 o 33 pesos”, explicó Laura Garay, propietaria de una bodega en La Nueva Viga.
A pesar del panorama, algunos comerciantes esperan que el problema se resuelva antes de la temporada fuerte de venta, la cual inicia a finales de febrero.
Jorge Toral Peña, presidente del Consejo de Administración de La Nueva Viga, dijo que la huelga afecta “relativamente” al mercado, ya que no todo el pescado que ahí se comercializa proviene de la zona en conflicto. Sin embargo, en caso de que la huelga se agudice, la situación será grave.
“Si esto continúa y se unen las lanchas al movimiento, entonces sí tendríamos problemas serios”, expuso.
Por ahora y ante la escasez de algunas pesquerías, los comercializadores tendrán que recurrir a los productos de importación para satisfacer la demanda.
“Podemos recurrir, cosa que ya se está haciendo, a la importación de algunas especies. Eso siempre nos ha sacado a flote para cumplir con la demanda”, externó.
Sin embargo, “no queremos hacerlo, porque es desproteger más a la economía del país. Nosotros queremos seguir vendiendo productos provenientes de nuestras costas, pero si no hay otra alternativa, tenemos el compromiso con la sociedad de abastecer”, finalizó.
En el caso de los restauranteros, algunos han tenido que recurrir a la “creatividad”, para ofrecer a los comensales otro tipo de platillos ante la falta de productos más comunes y tradicionales.
“Hay productos que han escaseado y lógicamente nos pega, porque la gente busca cierta variedad de pescados y mariscos y no los encuentran”, dijo Gustavo Castillo.