PROGRESO, Yuc.— El cierre de 2008 resultó ser uno de los peores para la pesquería yucateca, debido al desplome de más de 60% en la captura de pulpo y langosta, lo cual provocó una dramática situación económica para cerca de 16 mil pescadores ribereños yucatecos.El secretario de Fomento Agropecuario y Pesca del gobierno de Yucatán, Alejandro Menéndez Bojórquez, admitió que el año pasado fue uno de los peores, pues se esperaba una captura entre 8 mil y 10 mil toneladas y se alcanzaron entre4 mil 500 y 5 mil toneladas.
En cuanto a langosta, dijo, la situación fue muy similar; de 350 toneladas esperadas, los reportes indican que sólo obtuvieron entre 200 y 220 toneladas.
Todo lo anterior ha ocasionado que los pescadores soliciten al Centro Regional de Investigaciones Pesqueras de Yucatán (CRIP) un estudio en la costa estatal para que se conozca la causa de los descensos constantes en los volúmenes de otras especies ribereñas como mero, rubio y curbina, entre otros.
Menéndez Bojórquez se refirió también a temas climatológicos, que también han jugado un papel importante en la semiparalización de la flota pesquera yucateca, pues aunque durante la temporada de huracanes que concluyó en noviembre , no se presentó ningún meteoro de grandes magnitudes, los frentes fríos, bajas temperaturas y lluvias, limitaron la salida de embarcaciones pequeñas y medianas.
De igual forma, el director de Pesca del gobierno del estado, Delfín Quesada Domínguez, reconoció que la situación de los pescadores de la entidad es desesperada y ya se evalúa la aplicación de un programa emergente de empleo temporal y el reparto de despensas para compensar la afectación que sufrieron los hombres del mar al concluír el 2008.
También se comentó que los volúmenes de captura del pulpo y la langosta han venido descendiendo desde hace varios años, ya que por lo general se capturaban entre 12 mil y 14 mil toneladas de pulpo y ahora la captura de esta especie no supera las 6 mil toneladas.
“Muchos pescadores han preferido emigrar a Cancún, Quintana Roo o a Mérida, para sortear los problemas de la baja captura de especies, empleándose en otras actividades” señaló Menéndez Bojórquez.
Tanto autoridades como pescadoresconsideraron que por alguna razón, el pulpo se alejó del litoral yucateco y se refugió en isla Arenas, Campeche, en donde, en contraste con lo que aquí ocurrió, se incrementó el volúmen de pesca de esa especie.