PUEBLA, Pue.— En medio de una de sus peores crisis en los más de 60 años que tiene de operación, los obreros y productores de caña que dependen del ingenio de Calipam esperan que a más tardar la próxima semana comience la zafra de la región, luego que el gobierno del estado comprometió 6 millones de pesos para cubrir parte del adeudo de 14 millones que los propietarios tienen con ellos desde el año pasado.
La situación que se vive en este lugar es complicada, pues al menos 2 mil familias dependen —directa e indirectamente— de este ingenio que estuvo tomado durante las últimas semanas en exigencia de que se paguen los adeudos contraídos con el personal y los campesinos.
El estado de Puebla cuenta con dos ingenios, el de Calipam y el de Atencingo, éste considerado por varios años como el más productivo del país; sin embargo, la situación que se enfrenta ahora en el del Calipam —en la región de Tehuacán— es crítica y se ha hablado incluso de su cierre.
El adeudo que se tiene en la actualidad por parte de los propietarios de este centro azucarero es de 14 millones de pesos; en promedio, el pago por tonelada de caña hacia los productores debió ser de 3 mil 450 pesos.
Tan sólo en 2007, se previó una molienda total de 240 mil toneladas de caña, lo que dejaría 25 mil toneladas de azúcar, es decir, 2 mil 200 toneladas diarias durante la temporada.
La zafra en este lugar debió comenzar el fin de semana anterior, como sucedió en Atencingo; sin embargo, ante los adeudos con los productores, se prevé que la situación se regularice para el próximo sábado, una vez que comiencen a ser cubiertos los adeudos que vienen desde 2007.
Actualmente, el secretario de Desarrollo Rural (SDR), Alberto Jiménez Merino, mantiene negociaciones con las partes involucradas, pues de no resolverse este conflicto en los próximos días, este lugar podría cerrar sus puertas, en perjuicio de más de 2 mil familias cuyo sustento depende del mismo.