CULIACÁN, Sin.— Las primeras balas doblaron el cuerpo del conductor de la camioneta en que viajaban cuatro personas. En forma instintiva, el alcalde de Navolato se tiró al piso de la unidad. Ahí, enroscado en la cabina, el miedo lo atenazó, casi lo paraliza, y lo dejó sin aliento. A la postre, esta conjunción emocional fue lo que le salvó la vida a Jesús Fernando García Hernández, único sobreviviente del atentado.
“Pensaron que estaba muerto. Yo estaba inmóvil, inerme, herido y aterrado, me hice chiquito, pero por obra del Señor, ellos (los sicarios) no se percataron de que no era así y no me remataron”, durante el sorpresivo ataque sufrido el 5 de noviembre.
Dice que sólo recuerda cómo el cuerpo de César Villaescusa Urquiza, quien iba al volante de la Lincoln Mark 11, doble cabina, se tiñó de rojo y se postró sobre su costado izquierdo.
“Yo únicamente sentía leves rozones y algo caliente en el tórax. Se me nubló la vista y el miedo me inmovilizó”, al tal grado que no recuerda si los regidores priístas —César Villaescusa Gastélum y Andrés Carrillo Ramírez— que viajaban en la parte trasera de la unidad, emitieron voces de angustia o dolor al ser alcanzados por las balas.
El tableteo de los AK-47 y AR-15 contra la camioneta Lincoln y sus ocupantes se le hizo eterno al edil. El auto recibió más de 30 impactos.
La respectiva averiguación previa abierta por la Procuraduría de Justicia del Estado establece que la unidad recibió 32 impactos, en su mayoría en la parte de enfrente y el costado izquierdo. Se presume así que por lo menos participaron tres personas.
A trabajar
A seis días de reasumir funciones, todavía el rostro del alcalde refleja dolor al evocar los vagos recuerdos que tiene sobre el ataque, sobre todo la eternidad que dice vivió bajo la lluvia de metralla.
García Hernández ya se despojó del cabestrillo que lo ayudaba a mitigar el dolor del brazo derecho, cuya clavícula fue dañada por una de las tres esquirlas que rozaron su cuerpo en tres puntos.
Desea enviar a los navolatenses un mensaje de fortaleza. Explica que se reincorporó a su cargo por el compromiso que tiene de velar por la seguridad de la población que lo eligió.