El PRI y el PAN están “entrampados” en la indefinición y no saben cómo elegir a sus candidatos a la gubernatura neoleonesa, porque no quieren asumir los riesgos de la democracia, consideró el analista político Mentor Tijerina, presidente de la empresa de encuestas y consultoría política Publicum Estrategias.
El experto se refirió al hecho de que hasta hace cuatro meses, en el PAN el candidato favorito era el alcalde de Monterrey, Adalberto Madero, pero de pronto se convirtió en blanco de denuncias de corrupción por parte de grupos de empresarios y constructores al grado de considerarse que su administración ha sido la más corrupta en años.
Madero pasó a ser el candidato “no querido, por la cúpula panista porque no representa sus intereses”, pero mantiene las mismas posibilidades que el senador Fernando Elizondo Barragán.
Les siguen el diputado local Fernando Larrazábal, quien representa al Grupo San Nicolás, y el alcalde de San Pedro, Fernando Margain Berlanga, con bajo perfil, aunque se le ubica como favorito del presidente Felipe Calderón. Otro aspirante es Mauricio Fernández Garza, quien hace seis años perdió la contienda ante el gobernador Natividad González Parás.
En el PRI, están el coordinador de Proyectos Estratégicos del gobierno del estado, Abel Guerra; seguido de la dirigente de la CNOP, Marcela Guerra; el ex gobernador interino, Benjamín Clarión; la alcaldesa de Guadalupe, Cristina Díaz; el senador Eloy Cantú; el diputado federal Francisco Rivera Bedoya y el secretario de Gobierno, Rodrigo Medina. (Con información de Jonathan Tapia)