CIUDAD JUÁREZ, Chih.— La psicosis y el miedo por la ola de ejecuciones en colonias locales marginales, consideradas muy conflictivas, se extendió ahora a calles y avenidas más transitadas e importantes de la ciudad, en donde a cualquier hora del día o la noche suceden asesinatos al estilo del crimen organizado.
Meses atrás, los ajustes de cuentas entre el crimen organizado, como narcomenudistas que venden drogas en colonias populares, principalmente tenían lugar en el sector poniente: Bellavista, Felipe Ángeles e Independencia, entre otras. Pero ahora, ocurren en avenidas céntricas e importantes, en donde a pesar de que hay más vigilancia, nadie ve cuando se dan esos crímenes. “Preferimos no meternos, tenemos familia”.
Avenidas importantes como la Tecnológico, que en un tramo cambia de nombre a Paseo Triunfo de la República y en otro a 16 de Septiembre, han sido escenario de asesinatos y enfrentamientos entre bandas del crimen organizado en las últimas semanas.
Lo mismo sucede de un tiempo para acá en la Adolfo López Mateos, la Plutarco Elías Calles y la Cuatro Siglos, todas de intenso aforo vehicular. En esas arterias, en cada crucero hay decenas de vendedores ambulantes y casi en todas están agentes de Tránsito asignados a vigilar.
Testimonios
“Tengo familia, hijos, y antes que nada hay que cuidarse por ellos, así que cuando veo que una troka (camioneta) o un automóvil viene a toda velocidad, y es muy nuevo, mejor ni me acerco, para qué arriesgarse”, dice un agente de Tránsito.
“En una ocasión detuve a los de una camioneta Tahoe, muy nueva. Me acerqué a ellos para decirles que se habían pasado la luz roja del semáforo, pero en cuanto vi los cuerno de chivo (rifles AK-47) en los asientos, la pensé antes de hablar. Y no fue necesario, porque uno de los cuatro que iban ahí me dijo: ‘¿Qué pasa, oficial?’. Yo sólo les dije: Nada, váyanse con cuidado, hay les encargo, manejen con precaución, pero fue todo, y los dejé que se fueran”.
Lo mismo dicen ambulantes como Manuel, quien comenta que cuando oyen balaceras, mejor se esconden para no ver nada y protegerse de alguna bala perdida.