XALAPA, Ver.— En medio de un fuerte dispositivo de seguridad policial y militar, y con la ausencia de diputados del PAN, PRD, PT y Convergencia, el gobernador Fidel Herrera Beltrán presentó ante el Congreso del estado su cuarto Informe de labores.
De los 50 diputados que integran la 61 Legislatura, sólo 28 del PRI, PRV (Partido Revolucionario Veracruzano) y un independiente acudieron a la sesión donde el mandatario presentó por escrito su informe y luego emitió un mensaje de una hora con 20 minutos.
La cercanía con la gente quedó en el olvido. Por vez primera en la historia reciente, elementos de la Secretaría de Marina con armas largas y encapuchados resguardaron la seguridad dentro y en los alrededores del Palacio Legislativo.
Decenas de agentes vestidos de civil convirtieron en un búnker el Congreso local, pues impedían el acceso a toda persona que no estuviera acreditada y a los que sí, les exigían ver la identificación, entre ellos a diputados priístas.
Decenas de acarreados vestidos de rojo —el color oficial— se arremolinaron en la entrada del recinto legislativo, donde vitoreaban a los funcionarios fidelistas que arribaban al lugar.
Compuestos en su mayoría por taxistas, los acarreados priístas eran amenizados por una batucada, la misma que también acompaña a los panistas en cada evento que realizan en esta capital veracruzana.
Durante su discurso, el mandatario lamentó la ausencia de los legisladores, pero recordó que la tolerancia y el respeto son el espíritu fundamental de la democracia, por lo que se dijo respetuoso de esa decisión, y agregó: “Yo hubiera querido que estuviésemos ahora”.