TIJUANA, BC.— A pesar de que tenían proyectado realizar un paro generalizado de 24 horas, por temor a represalias sólo unos cuantos médicos suspendieron actividades el lunes para exigir la liberación de uno de sus colegas secuestrado la semana pasada.
El pasado 6 de noviembre en pleno centro de la ciudad de Tijuana varios hombres encapuchados secuestraron a un médico, cuyo nombre se mantiene en reserva, y sus captores exigen un millón de dólares para liberarlo.
Integrantes del Consejo Médico Ciudadano denunciaron que autoridades de Salud amenazaron con levantar actas administrativas a quienes se sumaran al paro, en una actitud que los médicos calificaron de represora. Consideraron que falta voluntad para resolver el problema de inseguridad en esta frontera.
José Manuel de Jesús Ortiz Ampudia, presidente del Consejo Médico Ciudadano, dijo que durante el paro no se consideraba afectar la atención urgente porque se había previsto atender las emergencias y a los pacientes hospitalizados.
El dirigente dijo que fueron muy pocos los médicos que se sumaron al paro porque autoridades del IMSS, ISSSTE, Issstecali y del Hospital General amenazaron con tomar acciones contra quienes se manifestaran.