VILLAHERMOSA, Tab.— Al admitir que gobernar Tabasco no es tarea fácil, Andrés Granier Melo dijo que ésta se ha complicado en los dos últimos años por la irrupción de la delincuencia organizada, la economía en crisis que dificulta el desarrollo y los desastres naturales, como es el caso de las más severas inundaciones de las últimas décadas.
Al emitir un mensaje con motivo de su segundo informe de gobierno, afirmó que a pesar de esas vicisitudes, no descuidará ni un solo minuto la reconstrucción y la transformación de Tabasco, y sostuvo que de acuerdo a resultados obtenidos se confirma que va por el camino correcto.
En un evento efectuado en el Teatro Universitario, ante Georgina Kessel Martínez, secretaria de Energía y representante personal del presidente Felipe Calderón, y la clase política y empresarial tabasqueña, el mandatario priísta aprovechó para reiterar la demanda de que Petróleos Mexicanos (Pemex) construya una refinería en la entidad.
“Una de nuestras metas es lograr ser la sede de una petroquímica y la primera refinería que se construya en el gobierno del presidente Calderón”.
Granier Melo subrayó que Tabasco tiene todas las condiciones para una refinería, como recursos energéticos, infraestructura petrolera y de comunicaciones, ubicación geográfica estratégica y capital humano.
Y agregó que algunos pensaban que la delincuencia lo iba a intimidar, pero no fue así; otros creyeron que la inundación lo debilitaría, también fue al contrario, salió fortalecido, aseguró.