CULIACÁN, Sin.— Los elementos de la Policía Estatal Preventiva asignados como custodios a los penales de Culiacán, Los Mochis y Mazatlán serán rotados en forma periódica. Esta determinación fue tomada por las autoridades del estado a raíz de las fugas y asesinatos de reos, donde han salido a relucir disparos con armas de fuego y detonaciones de artefactos explosivos.
El jefe de la corporación de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Francisco Cárdenas Palma, informó además que cinco nuevos arcos detectores de metales fueron instalados en los accesos del Centro de Ejecuciones de las Consecuencias Jurídicas de la ciudad de Culiacán.
Explicó que para evitar que los agentes adscritos a la seguridad de esos tres centros de reclusión caigan en actos de corrupción, serán cambiados de penales de manera sorpresiva.
Es necesario reforzar la seguridad interna y externa de los tres principales centros de reclusión, a fin de reducir los riesgos de posibles fugas, introducción de armas, drogas y teléfonos celulares, añadió al destacar que se implementan nuevas estrategias en los controles carcelarios de la entidad.
En estos lugares, la mayor parte de la población penitenciaria enfrenta procesos o sentencias por delitos federales, principalmente contra la salud.
En octubre, en el reclusorio de esta ciudad, 10 reos resultaron con lesiones y las paredes y el piso de uno de los módulos resintieron daños por las detonaciones de dos artefactos.