CIUDAD JUÁREZ, Chih.— Militares y policías municipales revisaron sorpresivamente la madrugada del viernes todas las habitaciones y el resto de las áreas del Centro de Readaptación Social de esta localidad, ante la posibilidad de un motín y fuga que preparaban los internos.
Decenas de agentes y militares se desplegaron por las instalaciones para inspeccionar los dormitorios, tanto los que controla la banda de Los Aztecas, pandilla que tiene a más de mil presos organizados, como los de la banda de Los Mexicles, que tiene 500 delincuentes bajo sus órdenes.
Además, los soldados trasladaron a ocho presos sentenciados por narcotráfico, considerados de alta peligrosidad, al Centro de Readaptación Social Estatal, ubicado al sur de la ciudad, en donde las medidas de seguridad son más fuertes.
Juan Manuel Cruz, vocero municipal, señaló que a las 3:00 horas, soldados y policías de diversas corporaciones realizaron un operativo en las instalaciones del Centro de Readaptación Social, que fue cateado y se cerraron las calles de acceso al penal.
Agregó que el operativo fue coordinado por el Ejército, con el objetivo de buscar armas, drogas y otros instrumentos o mercancías prohibidas, motivo por el cual, sólo los mandos sabían de su realización.
Con armas largas y equipo antimotines, los militares y oficiales ingresaron por sorpresa a la cárcel, prohibiendo a los internos que salieran de sus celdas.
Cuatro horas duró la revisión
En la revisión, que duró más de cuatro horas, participaron elementos de la Guarnición Militar, además de decenas de agentes del grupo Técnico Preventivo (antimotines), de la Cipol Estatal, y de las policías Federal y Ministerial.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer el resultado de lo decomisado al interior del penal.
Antes de partir a León, Guanajuato, para participar en una reunión de alcaldes, el presidente municipal, José Reyes Ferriz, adelantó que en dos semanas comenzará la aplicación de exámenes a agentes de Tránsito y custodios del Cereso, para conocer el grado de confiabilidad.
“Debido a que estas dependencias no encuadran en la definición de organismos de seguridad de la propia Secretaría de Seguridad Pública federal, será un empresa privada la que realice las 600 pruebas de confianza programadas”, apuntó.
El tiempo de aplicación será de mes y medio y tendrá un costo de 2 millones de pesos, estimó el alcalde juarense.
Reyes Ferriz dijo que la solicitud para hacer los exámenes de confianza fue hecha a una empresa que recomendó la Secretaría de Seguridad Pública federal.
“Se tiene programado que en dos semanas inicie la empresa con la revisión de confianza a todos los agentes de tránsito y a todos los que son custodios en el Cereso municipal.
“El objetivo, es que todas las fuerzas públicas que de alguna manera tienen que ver con seguridad pública de la administración municipal, hayan tenido ya su proceso de confianza antes que termine este gobierno”.