CIENEGUILLAS, Zac.— Luego de ocho horas de disturbios y dos agentes antimotines con heridas leves, la policía estatal controló un motín en el Centro Penitenciario varonil de esta población, que alberga a unos 800 internos.
El disturbio inició debido a la exigencia por parte de reos de mejores condiciones de seguridad, merced a la presencia en ese sitio de pistoleros del grupo Los Zetas, brazo armado del cártel del Golfo.
El secretario General de Gobierno de Zacatecas, Carlos Pinto Núñez, informó que el levantamiento se produjo porque el sábado pasado, como medida preventiva, fueron trasladados a los separos, 21 internos del fuero federal considerados “nocivos” para el resto de los reos.
La medida causó confusión entre los reclusos, al considerar que se trataba de un traslado no anunciado. Así, desde las 8:00 horas del domingo iniciaron el amotinamiento, el cual se incrementó en las primeras cuatro horas, pues los internos se negaban a dialogar con las autoridades estatales.
A través del sistema de radiocomunicación de las patrullas de policía, los presos exigían la presencia del Ejército para su protección y de la prensa para informar sobre su situación.
“Queremos a los militares. No queremos a los antimotines, si no aquí nos morimos todos. No estamos jugando y no queremos más traiciones de las autoridades”, indicó un preso.
Pinto Núñez dijo que los presos pedían la presencia del Ejército, porque “quizá pensaron que con su intervención iban a tener mayores garantías” en el diálogo, pero al aclararles luego la situación, “no hubo ningún empacho en comenzar las mesas de negociación”.
Aseguró que en la protesta participaron 150 internos, quienes alrededor del medio día ocuparon el área de gobierno, donde destrozaron mobiliario y rompieron vidrios. Al tiempo que chocaron reos y agentes antimotines, dos de los cuales resultaron con lesiones.