ACAPULCO.— Las viejas escopetas estaban a la vista, a sólo dos metros
de las urnas. Ahí las habían dejado los hombres designados por los
pobladores pertenecientes al área de Bienes Comunales de Cacahuatepec,
en cuyas tierras los gobiernos federal y estatal pretenden concretar el
proyecto hidroeléctrico La Parota, para “asegurar que el proceso fuera
limpio”.
Por estar en contra de la construcción de la presa, así como
por la “imposición de candidatos”, comuneros de Cacahuatepec, otrora
perredistas de “hueso colorado”, amagaron con ejercer un voto de
castigo contra el partido del sol azteca.
Las armas no
intimidaban a la población, al contrario, parecían darle seguridad,
sólo se usarían en alguna situación extrema. Así, el ambiente en
poblados como San Pedro Cacahuatepec, Parotillas, Oaxaquillas y Agua
Caliente, fue de festividad.
Desde temprana hora, mucho antes de
las ocho, los funcionarios de casilla iniciaron la instalación de las
urnas. Este fue uno de los puntos del municipio en donde se colocaron
casi a la hora señalada. Incluso, antes de que terminara la colocación
de las casillas, mujeres y hombres esperaban en fila; algunos vestidos
con prendas “de salir”, de domingo, otros, sin mayor pena hasta
descalzos. El fin era el mismo.
A diferencia de lo que se esperaba, el proceso se desarrolló sin novedad.
Este
año, la única diferencia que se vivió en el lugar fue que la población
perredista, antes “de hueso colorado”, aplicaría el voto de castigo a
su partido.
Ninguno de los pobladores quiso decir por quién
votaría, mas aclaraban que gracias al gobernador perredista, Zeferino
Torreblanca, por la “imposición” de Gloria Sierra López, aspirante a la
alcaldía de Acapulco, los miembros de Bienes Comunales no votarían por
el sol azteca. El descontento surgió por la inconformidad con los
resultados de la elección interna del PRD.
Que ni se parara por
ahí, advirtieron los comuneros a Sierra López, cuando ésta anduvo en
campaña. Incluso, durante un recorrido proselitista hombres y mujeres,
igualmente armados, le impidieron el paso por la región, además de
reiterarle que no contaría con su apoyo porque era “la candidata de
Torreblanca”.