Édgar ÁvilaCorresponsal
XALAPA, Ver.— “No esperábamos que pasara esto”, confiesa Fernando Arenas, empleado de la refinería Lázaro Cárdenas de Minatitlán. Él no es el único sorprendido, la mayoría de la población está atónita ante la desgracia.
“Aquí (en Minatitlán) está igual o peor que lo que pasó en Villahermosa…, compara el entrevistado y relata que la población se encuentra muy afectada por la crecida tan grande del río Coatzacoalcos, que mantiene bajo el agua a al menos 40 calles de la ciudad.
“La gente está preocupada. Hay preocupación, están desconcertados, no esperábamos que pasara esto”, insiste el padre de familia, quien recuerda que nunca en su vida había visto que el agua invadiera tantas cuadras adentro de la ciudad.
Los muros de contención, afirma, fueron sobrepasados fácilmente por las aguas de uno de los afluentes más grandes del sur-sureste del país.
Pemex da el día a sus trabajadores
La paraestatal Pemex decidió otorgar el día libre a decenas de sus trabajadores, cuyas viviendas quedaron bajo el agua. Y cientos de habitantes del municipio comenzaron a solidarizarse con los afectados.
Así, de lo malo lo bueno, ya que Fernando Arenas asegura que decenas de personas que no han sido afectadas en su patrimonio se volcaron para ayudar a sus vecinos. Su preocupación los hizo actuar.
“Hay mucho apoyo por parte de la comunidad, mucha gente ayudando a desalojar a las personas que están en zonas de inundaciones. Pemex ayudando con personal y equipo para evacuar a las personas más afectadas”.