VILLAHERMOSA, Tab.— A las 10 de la noche del miércoles, cuando descansaban en su domicilio, el pánico se apoderó de la familia Hernández García al escuchar que la gente de la colonia Municipal gritaba: “Ya se desbordó el río”.
Salieron a la calle y vieron bajo la lluvia que el agua inundaba la calle y subía rápido de nivel.
Todos pensaron que era el río Grijalva, igual que en octubre del año pasado, cuando se desbordó y dejó bajo el agua sus casas.
Sin embargo, en esta ocasión, el líquido que invadió sus viviendas con más de un metro de altura, provenía de la lluvia debido a una falla en el sistema de bombeo municipal.
Una hora después, todas sus pertenencias habían quedado bajo el agua. Camas, lavadora y estufa, entre otras, que habían comprado con los vales de 10 mil pesos que recibieron de ayuda por las históricas inundaciones de 2007, Se volvieron a perder, afirma Flor de María Hernández, con domicilio en Aurelano Colorado 213.
“Y eso que apenas empiezan las lluvias fuertes”, ironiza.
Pero no sólo fueron sus enseres los que se le dañaron, también la mercancía de su negocio de papelería Milenio 3000, que levantó otra vez con un crédito de 20 mil pesos que le otorgó un banco, y por el cual paga 250 pesos semanales.
Por eso teme que Tabasco vuelva a vivir la tragedia de 2007, cuanado 360 mil casas quedaron sumergidas.
Dice estar pensando seriamente en cambiarse de domicilio y dejar la casa que con tanto esfuerzo y sacrificio ha levantado su familia. Todo lo que se hace en varios años, se termina en un momento, relata afligida en su casa, donde recoge los estragos de una noche de lluvia.