TIJUANA, BC.— Un interno de la penitenciaría de La Mesa, en Tijuana, fue asesinado a golpes por sus compañeros de celda, unos días después de que reclusos protagonizaron dos motines en el mismo penal con saldo de 23 muertos y 70 heridos.
Apenas tenía unas horas de haber ingresado bajo cargos de violencia intrafamiliar, y de acuerdo con las primeras investigaciones no hay indicios de que el incidente esté ligado a los disturbios, aseguró el subsecretario del Sistema Estatal Penitenciario, Jesús Héctor Grijalva Tapia.
No obstante, el incidente registrado este martes alarmó a familiares de reos que no han sido localizados entre los fallecidos o heridos de las revueltas. Las autoridades argumentaron que no han concluido el censo de la población carcelaria para informar la situación actual, incluso afirmaron desconocer cuántos internos hay.
Ante la falta de información oficial, se estima que hay por lo menos 200 reclusos desaparecidos, pues decenas de familias desconocen el paradero de sus parientes encarcelados.
La presidenta de la Asociación de Familiares de Internos de la Penitenciaría de La Mesa, Alicia Aguilar Dávalos, advirtió que la cifra oficial de reos apenas se asoma a la realidad, y aseguró que de acuerdo con testimonios de policías, bomberos e internos, hubo más de 40 fallecimientos.
Sostuvo que la falta de información sobre el paradero de los presos puede ser un intento de ocultar la realidad sobre el verdadero número de fallecidos y fugados.
La mujer, quien fue detenida durante los disturbios que se registraron en las inmediaciones del penal durante los motines bajo acusación de instigar a la violencia, aseguró que incluso hay indicios de que las autoridades penitenciarias hicieron una fosa clandestina en el interior del penal para sepultar a los muertos que no reportaron.
Sobre el fallecimiento del interno, Grijalva Tapia explicó que el homicidio del reo que apenas tenía dos días en la cárcel ocurrió durante la noche y responsabilizó a cuatro reclusos de haberle dado muerte a golpes. La víctima, identificada como Jesús Durán Sandoval, se encontraba en el edificio 1, donde se confina a los presos que rendirán su declaración primaria ante el juez.