MEXICALI, BC.— Sus gritos y gemidos de dolor se oían por todo el penal, recuerda el custodio Alex Cervantes Jaramillo, al referirse a la muerte por tortura que el 13 de septiembre sufrió el interno Israel Blanco Márquez en la “bodega” de la cárcel La Mesa, en Tijuana.Este hecho desencadenó uno de los más sangrientos disturbios de que se tiene memoria en los penales de la entidad, que dejó un saldo de 23 internos fallecidos por armas de fuego y blanca, durante los motines del 14 y 17 de septiembre, según autoridades penitenciarias de Baja California.
De acuerdo con un expediente en donde se narran los hechos a través de declaraciones de custodios e internos que obtuvo EL UNIVERSAL, se establece que los motines fueron originados por el asesinato de Israel Blanco y las torturas a que fueron sometidos otros 17 reos.
Cuando eran llevados a la “bodega”, los internos sabían que serían atormentados por el comandante y subcomandante de custodios del penal de La Mesa.
El sábado 13, el comandante y subcomandante de dicho penal, Marco Antonio Ibarra y Daniel Ibarra Pérez, respectivamente, ordenaron una revisión sorpresa en las celdas, específicamente en la 103 del edificio 5, en donde se localizaron dosis de mariguana, heroína y celulares.
Ibarra Pérez solicitó al custodio Alex Cervantes que trasladara a los internos de esa celda a la “bodega”, donde se guardan artículos de limpieza, a fin de interrogarlos para saber a quién pertenecía la droga y los teléfonos. Luego, dice en su declaración, el subcomandante le pide que le vuelva a llevar al interno Blanco Márquez.
Y agrega: “Era evidente que los torturaban y sobre todo a Blanco Márquez porque se oían sus gemidos y gritos de dolor”.