MONTERREY, NL.— Los empresarios de Nuevo León se cansaron de esperar que el gobierno restablezca la seguridad pública —en el año suman 52 asesinatos ligados con el crimen organizado en la entidad— y decidieron importar especialistas de Israel, Francia y Estados Unidos, para reforzar su protección, vigilancia y custodia. El objetivo es que lo expertos capaciten a grupos élite de los cuerpos de seguridad pública y a guardias privados de los hombres de negocios.
El esquema, que resulta muy costoso para los empresarios neoleoneses, se está implementando en los grandes grupos corporativos como Cemex, Alfa, Vitro y Ternium, entre otros, para proteger a sus directivos y a sus familias, revelaron a EL UNIVERSAL jefes de seguridad de algunas de estas empresas.
Hoy, en Nuevo León, un agente de seguridad capacitado por los extranjeros llega a ganar hasta 80 mil pesos mensuales, y hay casos de industriales que contratan hasta 400 guaruras.
En todo México se gastará este año en seguridad privada, de acuerdo a organismos internacionales, 1.5 billones de pesos.
La implementación del esquema adoptado por los hombres ricos de Nuevo León se efectuará en dos vertientes: la capacitación de los cuerpos de seguridad pública y la integración de grupos de guardias privados especializados.
En la primera se busca la capacitación de un grupo élite de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) por parte de los expertos; la instrucción será pagada por los empresarios.
Para ello, la SSPE eligió a 300 uniformados que ya están siendo capacitados por técnicos israelíes y franceses en estrategias integrales de seguridad, que van desde auditorías hasta detecciones de vulnerabilidad y potencialidad de riesgos para cada empresa.
También se incluyen programas de protección civil, planes y simulacros de evacuación, control de situaciones de riesgo a través de alarmas, cámaras, botones de pánico y vehículos blindados.
La segunda comprende la integración de policías privados pagados por cada empresa y que son capacitados de acuerdo a sus necesidades por expertos de Francia, Israel o Estados Unidos, así como por ex procuradores, ex jefes policíacos o por personal vigente de organismos como la CIA, FBI, DEA de Estados Unidos o de la desaparecida KGB rusa.
Esa policía privada no sólo estará dirigida a resguardar a los directivos, también a esposas, hijos y familiares cercanos, a quienes además de comprometerse con cláusulas de confidencialidad, que incluye no revelar su capacitación, se les instruye en técnicas para evitar secuestros o chantajes.
Asimismo, a los empresarios y a sus familiares se les capacita para llevar una vida sencilla y para asumir actitudes que no llamen la atención, ya que se les pide evitar el uso de joyas, vehículos lujosos, así como hablar sobre su fortuna en lugares públicos.
La capacitación se extiende hasta los empleados domésticos, que serán sometidos a filtros e investigaciones.