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El rector sustituto de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Marco Antonio Cortés Guardado, dice que no se auditará la gestión del ex rector Raúl Padilla frente al fideicomiso del Centro Cultural Universitario y el corporativo de las Empresas Universitarias. Y en caso de que se decida realizar una supervisión en el uso de los recursos públicos federales y estatales en la institución, “no se hará con dedicatoria”, sino a todos los espacios, ya que “si Carlos Briseño dice que hubo irregularidades, él también fue cómplice”.
En entrevista telefónica, Cortés Guardado asegura ser el rector general de esa casa de estudios, reconocido por el gobierno estatal, el Congreso local y las fuerzas políticas de Jalisco; y que, por lo tanto, “nos vemos obligados a enfrentar y seguir los trámites y el curso de la querella en los espacios jurisdiccionales hasta donde se requiera. No estamos dispuestos a llevar a la institución a una disputa, sólo estamos protegiendo a la universidad de una persona dañina para la institución”.
Explica que la “causa” de la destitución de Briseño al frente de la institución, es porque “llegó buscando la gubernatura de la entidad y durante más de un año y medio utilizó los recursos para promoverse personalmente con un estilo personal abusivo y con tintes autoritarios”.
Del encuentro entre el gobernador Emilio González Márquez y Carlos Briseño, luego del fallo del juez tercero de distrito que ordena restituir a Briseño, Cortés Guardado interpreta que se debió a que “sostienen una relación cercana, de mucha colaboración, lo cual no necesariamente es malo... Probablemente (el gobernador) no lo conoce como rector de la Universidad de Guadalajara”, señala.
Mientras vence el plazo para que un tribunal colegiado emita el fallo respecto al proceso jurídico iniciado por ambas partes, Cortés comenta que se comenzaron los trámites ante el gobierno estatal y los diferentes bancos para el cambio de las firmas e iniciar así con el manejo financiero de la institución.
También respondió a las acusaciones de Briseño sobre despojo o posible sustracción del equipo informático de Rectoría, al referir que sucedió lo contrario, ya que al ingresar a las oficinas se encontró que a más de 50 computadoras les fue sustraído el disco duro con información sobre el manejo financiero y administrativo de la institución, y que de todo ello se dio cuenta ante un notario público para presentar, en su momento, las denuncias correspondientes.