Es el caso de Juan Cano Torres, secretario de Seguridad Pública de Tabasco durante el gobierno de Manuel Andrade Díaz, actualmente preso en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, acusado de contratar a sicarios del grupo de Los Zetas para atentar contra quien lo relevó en el cargo en la nueva administración estatal, Francisco Fernández Solís.
Según el expediente penal 091/2007, a Cano Torres y a otros jefes policiales se les detectaron fuertes depósitos en sus cuentas bancarias.
El 6 de marzo de 2007, Fernández Solís fue objeto de un atentado, cuando apenas llevaba dos meses en el cargo. Resultó herido del ojo izquierdo, por cuyas secuelas tuvo que dimitir posteriormente. Por este hecho también encarcelaron al ex director de la Policía Estatal, David Sánchez.