XALAPA, Ver.— El ex director de Turismo del municipio de Nogales y el novio de la víctima están entre los tres detenidos por el secuestro y asesinato de la sobrina del arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, e hija del propietario de la Universidad del Golfo, Luis Reyes.
Los tres encarcelados podrían ser los primeros en enfrentar cadena perpetua, modalidad incluida hace unas semanas en el Código Penal del estado para los secuestradores.
Autoridades de seguridad y procuración de justicia informaron de la detención, realizada el pasado 15 de agosto, sin que se dieran a conocer mayores detalles, de tres presuntos responsables del secuestro y asesinato de Karina Reyes Luna, ocurrido el 12 de junio pasado en Orizaba.
En conferencia de prensa, el procurador de Justicia, Salvador Míkel; los secretarios de Gobierno, Reynaldo Escobar, y de Seguridad Pública, Sergio López Esquer, dijeron que los tres detenidos fueron consignados el domingo ante un juez.
Se trata de Miguel Ángel Martínez Escamilla, quien era director de Turismo del municipio de Nogales cuando ocurrieron los hechos —hoy destituido—; José Carlos Victoria Cruz, novio de la víctima; y Jorge Rojas Martínez, con antecedentes penales. Los funcionarios estatales explicaron que mantienen abierta la investigación por la presunción de más implicados en el secuestro de la joven de 21 años, cuyo móvil fue económico, ya que los familiares entregaron el dinero del rescate.
El fiscal del estado confirmó que continúan en calidad de arraigados el que fuera chofer de la familia Reyes Luna, Carlos Brayan (ex miembros del Estado Mayor Presidencial en el sexenio de Luis Echeverría Álvarez) y otro individuo de nombre Andrés Flores Hurtado.
De acuerdo con los informes policiacos, los secuestradores solicitaron un rescate de un millón de dólares por la joven. Sin embargo, el cuerpo de Karina apareció el 15 de junio en la Sierra de Zongolica.
El gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, pidió aplicar la cadena perpetua a los presuntos secuestradores; es decir, poner en práctica por primera vez en la entidad la reciente reforma al Código Penal veracruzano que establece cárcel de por vida para los plagiarios.