OAXACA, Oax.— Con el inicio del ciclo escolar 2008-2009 resurgieron en la entidad oaxaqueña las hostilidades entre los maestros de las secciones 22 y 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), por el control de unas 130 escuelas.
La semana pasada se registró un enfrentamiento en Teotitlán, en la Cañada, con saldo de dos heridos; un conato de violencia en San Sebastián Tutla, en Valles Centrales; un bloqueo frente al Instituto Estatal de Educación Pública (IEEPO), y la toma del palacio municipal de Silacayoapan, en la Mixteca.
“No hay acuerdos de la asamblea estatal para recuperar las escuelas tomadas por los charros de la sección 59; sin embargo, ante la falta de soluciones, las bases reaccionan con gran inconformidad y tratan de rescatar sus centros de trabajo”, dijo el secretario de Organización de la sección 22 del SNTE, Ezequiel Rosales.
El subsecretario del gobierno de Oaxaca, Joaquín Rodríguez Palacios, admitió que hay condiciones críticas en Teotitlán, Tutla, Silacayoapan, Huatulco, Pochutla, San Pedro Totolapan y en Jalapa del Marqués, en donde los maestros de ambas secciones han llegado a los golpes.
Con la finalidad de encauzar las diferencias entre los maestros, evitar más violencia y facilitar la continuación del proceso de inscripciones, el pasado miércoles 14 se instaló una mesa de diálogo entre la Secretaría General del gobierno de Oaxaca, el IEEPO y la sección 22.
“En esa mesa, nosotros hemos insistido en la urgencia de que las autoridades recuperen pacíficamente las 130 escuelas tomadas por la sección 59. Es un acuerdo no cumplido por el gobierno desde octubre de 2006”, señaló Rosales Carreño, quien aseguró que “los caciques vinculados al PRI se oponen”.
De acuerdo con el dirigente de la sección 22 del SNTE, en la ocupación de las escuelas están involucrados dirigentes del PRI, quienes “pretenden mantener sus cotos de poder con miras a las elecciones federales de 2009. Ellos, con el apoyo del gobierno de Oaxaca, impiden la solución a nuestra demanda”.
Durante el largo conflicto magisterial y popular que sacudió a la entidad oaxaqueña en 2006, maestros disidentes de la sección 22 fundaron el Consejo Central de Lucha (CCL) y retornaron a clases con el respaldo de las autoridades municipales ligadas al PRI, recordó Rosales Carreño.
El líder magisterial advirtió que “la actitud provocadora de la sección 59 podría acrecentar la violencia en distintos municipios de la entidad, debido a que los charros del SNTE están dividiendo a las comunidades y bajo engaños están coptando a los padres de familia bajo el pretexto de que van a priorizar la educación”.
Rosales Carreño adelantó que en la asamblea estatal del magisterio democrático, que se realizará el próximo sábado, se valorará si la sección 22 del SNTE considera necesario recuperar por la fuerza todas las escuelas que están en manos de la sección 59.