TIJUANA, BC.— Se dirigía en taxi a su casa cuando 15 hombres armados lo secuestraron. Los padres de Guillermo Sánchez Lavenant pidieron auxilio a la policía, pero desistieron ante las evidencias de que el comando estaba integrado por agentes municipales de esta ciudad.
Los hechos ocurrieron el 20 de abril y cuatro meses después la familia del joven, de 18 años, tuvo que huir a Estados Unidos luego de que un grupo de agentes, a bordo de patrullas y vestidos con uniforme oficial, intentaron llevarse a otro hijo, un año menor.
El Ejército está enterado de la situación, también el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, en inglés), y su intervención es la única esperanza para que Guillermo vuelva al hogar y la familia regrese a Tijuana, porque no confían en ninguna otra corporación.
Con temor, pero decidida a no quedarse callada, la madre de los jóvenes acusó que también “las más altas autoridades del estado” están enteradas de la situación, pero no hacen nada por miedo o complicidad con los secuestradores de Guillermo y los que intentaron llevarse a su otro hijo.
Óscar Iván Domínguez Cárdenas, policía municipal de Tijuana, detenido por el delito de secuestro en Mexicali, aceptó su participación en el secuestro de Guillermo y delató que él y otros 15 agentes recibieron una paga de mil dólares por cometer el ilícito.
Guillermo Lavenant Sánchez había sido detenido con un hermano mayor por la posesión de una arma de fuego, pero fue puesto en libertad por falta de pruebas. Mientras se dirigía en taxi a su casa fue interceptado por un comando a unos metros de la Procuraduría General de la República (PGR).
Los policías que integraban el comando viajaban en camionetas particulares y se dieron el lujo de pasar frente al palacio municipal de Tijuana para pedir al joven cambiarse a otra unidad, según declaraciones de Domínguez Cárdenas, detenido con cuatro cómplices, uno de ellos ex militar.
Zozobra
Rosavelia Lavenant Escobedo, madre del joven, admitió que le causa mucho miedo hablar del asunto, pero advierte que está dispuesta a hacer público todo lo que descubra, como la participación de agentes policiacos.
Su insistencia y los señalamientos contra policías le costó huir del país con su familia, pues hace una semana, un grupo de agentes municipales en patrullas y vestidos con uniforme intentaron llevarse a uno de sus hijos menores, de apenas 17 años.
Los policías realizaron un operativo que se prolongó más de cinco horas y durante la búsqueda sometieron e hirieron a un joven vecino para que les revelara dónde se escondía el adolescente. Poco después la familia completa cruzó a Estados Unidos para refugiarse.
“Da tristeza porque no soy la única madre que está en esta situación. No puedo pelear con el gobierno, por eso me tuve que salir de Tijuana”, afirmó Rosavelia Lavenant al lamentar la salida de la región del general del Ejército Sergio Aponte Polito, pues había confiado en que él ayudaría a localizar a su hijo.