NUEVO LAREDO, Tamps.— Un pastor que había sido secuestrado en esta ciudad desde el 23 de julio apareció enterrado muerto en el patio trasero de una vivienda ubicada al poniente de esta frontera, informó la policía ministerial.
Los secuestrados se habían comunicado con la familia del pastor, para solicitarle como pago de su rescate 200 mil dólares, pero debido a que la víctima murió asfixiada por una bolsa que sus plagiarios le colocaron en la cabeza, aceptaron sólo 248 mil pesos, aunque todavía desconocían la muerte del pastor.
El también empresario fue identificado como Noé Villegas Trejo, quien falleció dos días después de haber sido plagiado, pero aún así los secuestradores exigieron a la familia el pago de la cantidad solicitada, pese a que el cuerpo ya había sido sepultado en el traspatio de la vivienda ubicada en la calle Apolo del fraccionamiento Viviendas o Naciones Unidas.
La localización del cuerpo del pastor empresario ocurrió gracias a que la familia sospechó que a Noé Villegas le habría ocurrido algo, ya que su captores se negaron a comunicarlos con él, por lo que optaron por avisar a las autoridades del rapto.
En un informe escueto, la policía ministerial informó que había capturado a dos de los secuestradores de nombre Lázaro Samaniego García, de 36 año, y domicilio en Dionisio Carreón número 1721, de la proletaria colonia Américo Villarreal, además de Jesús Armenta Jr, hijo de Jesús Armenta Rodríguez, El Chaparro, identificado como el líder de esta peligrosa banda quien se encuentra prófugo.
No han sido capturados Jesús Lozano Contreras, Édgar Gómez Benavides y otra persona que se identifica como El Negro.
En las declaraciones que Samaniego ofreció a las autoridades, comentó que desde que fue plagiado el pastor lo mantuvieron atado de pies y de manos, y que en la cabeza le colocaron una funda o bolsa que le provocó asfixia.