CHILPANCINGO, Gro.— Ya fueron identificados algunos de los pistoleros que asesinaron a 17 personas en Iguala y Petatlán en mayo pasado, aseguró el procurador de Justicia de Guerrero, Eduardo Murueta Urrutia, pero admitió desconocer el paradero de la hija del ex dirigente ganadero guerrerense, Rogaciano Alva Álvarez, quien fue secuestrada durante el segundo ataque.
El funcionario estatal rechazó que Alva Álvarez haya solicitado protección policiaca y que existan denuncias en contra del dirigente ganadero.
Según Murueta Urrutia, el único avance en las investigaciones sobre el asesinato del 3 de mayo pasado en Iguala y de otros siete al día siguiente en Petatlán, entre ellos dos hijos y un sobrino de Alva Álvarez, es la identificación de algunos de los pistoleros, “pero para no entorpecer las investigaciones no puedo dar a conocer sus nombres”.
El funcionario reiteró que dichos atentados “iban dirigidos en contra de Rogaciano, pero no le tocaba todavía”.
Sin embargo, descartó que el móvil fuera por los cambios en la dirigencia de la UGREG. “Tampoco puedo afirmar que haya sido por cuestiones de narcotráfico; más bien fue por algo personal en contra de Rogaciano, pero no puedo decir de qué naturaleza”, dijo.
Según el procurador, “hasta ahora, no sabemos dónde se encuentre escondido Alva Álvarez por temor a ser asesinado, ni se ha comunicado con nosotros”.
Además, “hasta el momento, el ex dirigente ganadero no ha solicitado la protección de la PJG y en caso de que lo haga, ya se verá en qué circunstancias se le proporciona”, reiteró.
Murueta Urrutia negó que en la Procuraduría a su cargo haya una acusación contra el ganadero por el asesinato de la defensora de los derechos humanos, Digna Ochoa, ni por crímenes que campesinos de la sierra de Petatlán le han atribuido al ex dirigente.
Digna Ochoa fue encontrada muerta el 19 de octubre de 2001 en sus oficinas de la ciudad de México, en circunstancias aún no aclaradas. Comuneros del poblado de La Morena, municipio de Petatlán, entre ellos Javier Villa Valle e Isaías Torres, responsabilizaron a Alva Álvarez de la muerte de la abogada, lo que llevó a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal a reabrir el caso bajo la averiguación FCIH/1/0063/07-09.
“Aquí no tenemos ninguna denuncia penal en su contra por la muerte de la defensora de derechos humanos, Digna Ochoa, por lo tanto, a Rogaciano Alva Álvarez no se le persigue por ese crimen en Guerrero, ni por otras acusaciones que se le formularon. En torno a crímenes ordenados por él, no hay denuncias penales”, agregó el procurador.
Con relación al secuestro de la hija del líder ganadero, Ana Karen Alva de la Cruz, que ocurrió durante el ataque en Petatlán, donde vive la familia de Alva Álvarez, dijo que hasta el momento se ignora su paradero.
Al respecto, vía telefónica y a través de una de sus empleadas, la señora Arminda de la Cruz, esposa de Rogaciano Alva Álvarez, dijo a EL UNIVERSAL: “Todo sigue igual. No sabemos nada de ella”.