DZILAM DE BRAVO, Yuc.— La tormenta tropical Dolly puso a prueba la experiencia de pescadores y habitantes de la costa, quienes desde el anochecer del domingo se previnieron con velas, dotaciones de agua y alimentos, además de poner a buen resguardo sus embarcaciones.Ignacio Cruz Vázquez, habitante de este pequeño puerto, situado al oriente de la costa yucateca, por donde Dolly salió hacia aguas del golfo de México a las 8:00 horas de ayer, relata que la tormenta tropical sólo los movilizó, y al final dejó lluvias y paralizada la flota pesquera.
Dedicado a transportar pasajeros en un pequeño triciclo, lo que le permite obtener entre 35 y 40 pesos diarios, añade que están preparados para la temporada de huracanes. “Ya nos pegaron feo, ya tuvimos huracanes muy grandes: Isidore, Emily, Gilberto, y aprendimos. Hoy nos preparamos a conciencia”, expresa.
Dice que en el pasado la gente del pueblo se negaba a salir o a obedecer las órdenes de la capitanía de puerto, pero luego, “con tantos desastres con los huracanes... ya aprendimos la lección”.