TAMPICO, Tamps.— En lanchas, camionetas y hasta en triciclos, los habitantes de la colonia (irregular) Mano con Mano por fin comenzaron a ponerse a salvo. Como pueden sacan las pertenencias fuera del lodo, porque el agua que escurre del canal El Zapote, un afluente del río Tamesí, cada vez aumenta más de nivel en las anegadas calles.“Ahí vamos otra vez con nuestros tiliches a los albergues, porque si nos quedamos, nos ahogamos”, dice David Gutiérrez, quien carga en lo alto un viejo colchón.
Así como él, unas 500 familias de esta colonia recuerdan cómo en septiembre del año pasado las viviendas quedaron bajo el agua. Pasaron semanas de sufrimiento debido al desbordamiento del canal El Zapote. La historia está por repetirse.
No todos quieren salir. La señora María de los Ángeles Sánchez y su esposo Sergio Sánchez García recalcan que no saldrán, porque temen que las autoridades les arrebaten sus terrenos; “nos ha costado levantar las casas y no deseamos abandonarlas”.
Los encharcamientos comienzan a unos 300 metros de la entrada de la colonia, que se ubica al oriente de Tampico y tiene 10 años de fundada, en donde se ha improvisado una especie de muelle, hasta donde llegan lanchas cargadas con televisores, colchones, refrigeradores y personas.