WASHINGTON .— Los gobiernos de Estados Unidos y México han acordado inspecciones conjuntas para determinar el origen del contagio y del brote de salmonelosis vinculado al consumo de tomate que hoy afecta a 552 personas en 32 estados de la Unión Americana.
“Vamos a enviar a grupos de inspectores al estado de Florida y a distintos puntos de México para descubrir el origen del problema”, aseguró David Acheson, de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), al asegurar que han contado con la absoluta colaboración de las autoridades mexicanas.
“Nuestras principales sospechas apuntan hacia la cadena de distribución”, aseguró Acheson al reconocer que los centros de almacenamiento serán objeto de las inspecciones que se realizarán a partir de este fin de semana tanto en Florida como en distintos puntos de México.
“No podemos decir qué granjas o empresas están en la lista de nuestras inspecciones en el estado de Florida y México, porque aún no sabemos con certeza el punto de origen”, dijo.
Agregó que es muy poco probable que el origen del problema esté en ambos lados. “Es muy raro que el tipo de salmonela Saint Paul, que ha causado el problema, aparezca en dos lugares al mismo tiempo”, aseguró al descartar la posibilidad de un acto de contaminación deliberado.
“Hemos descartado esa posibilidad”, aseguró Acheson al reconocer que en las indagaciones han colaborado agencias de inteligencia. Los resultados de las pesquisas serán dados a conocer dentro de una semana, con el fin de clarificar un problema que mantiene en jaque a una buena parte de la industria tomatera hacia ambos lados de la frontera.
Después de conocerse el primer caso de salmonelosis en Nuevo México, el pasado 22 de mayo, la FDA y el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC) se embarcaron en medio de un intenso estudio epidemiológico para determinar el origen del contagio.
Las sospechas que apuntaban a México y que provocaron el colapso de las exportaciones, obligaron a las autoridades mexicanas a viajar a Estados Unidos para participar en las pesquisas.
“Tenemos un acuerdo de confidencialidad con las autoridades mexicanas en este asunto”, aseguró William Steiger, asesor en asuntos internacionales del Departamento de Salud.
Representantes de las secretarías de Agricultura y de Salud (Ssa) viajaron a esta capital para mantener contactos con autoridades de la FDA.