MONTERREY, NL.— Don Raúl Paz Camarillo, de 68 años de edad, se las ingenia para hacer rendir al máximo los mil 800 pesos que recibe de pensión, con el fin de comprar parte de la alimentación básica.
Para él y su esposa (María Rodríguez Alcántara) es un lujo, fuera de sus posibilidades, saborear un buen trozo de carne. “De esos cortes finos, que son para los ricos”, dice.
“Cada vez nos alcanza menos para comprar algún lujito. Y cuando podemos, que es cuando los hijos nos visitan, entre todos compramos una carne, pero una más o menos, como la costilla que es más grasa que carne y está bien dura. Ésa te cuesta 25 pesos, pues el kilo de los cortes buenos, sirloin y arrachera, los precios están en las nubes, unos 125 pesos”, dice el entrevistado.
Explica que está en la tabulación mínima de pensión, que llega a los mil 800 pesos mensuales. Así, “mi gasto diario no debe rebasar los 60 pesos”.
Por fortuna, añade, tenemos domicilio propio en el municipio de San Nicolás.
El matrimonio refiere que para poder comer ahora tienen la necesidad de reducir la cantidad en los productos de primera necesidad, como el huevo, tortilla, frijol y leche, porque los precios están muy elevados.
“Si antes podía comprar un kilo de frijol, ahora completo para medio, y lo tienen que hacer rendir con un complemento como la papa, porque qué esperanza que le pongas tocino o cueros”, expone don Raúl
Advierte: “Hace falta un aumento en las pensiones o en el salario mínimo de los trabajadores, porque la vida cara ha ocasionado que muchas familias tengan que dejar de consumir algunos alimentos”.
Más adelante hace notar que “como yo, tengo vecinos que platicamos que está difícil la situación, pero nos damos tip’s en qué tiendas y en dónde está más barato. Pero la verdad, la situación está cab... No quiero imaginarme cómo la pasan los demás que no tienen empleo”, expresó el pensionado.
Ya no van a restaurantes
Doña María coincidió en que como ama de casa tiene que cuidar hasta los centavos, porque “de centavo en centavo que ahorres puedes comprar un kilo de tortilla,”.
Añadió que por esta situación, ya no pueden salir a comer a un restaurante porque prefieran guardar el dinero.