DURANGO, Dgo.— Esta entidad federativa se sumó a la alianza de los gobiernos de Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas, para gestionar recursos financieros que permitan ejecutar proyectos que propicien el desarrollo de la región, y ello se refleje en inversión que genere empleos.
A partir de ayer, Durango forma parte de la cuarta región económica más importante del mundo, incluso, con mayor potencial que países de Europa, al integrarse al Acuerdo para un Progreso Regional Asociado (APRA).
Ello ocurrió en la 14 reunión del Fideicomiso para el Desarrollo Regional del Noroeste (Fidenoreste), en la cual los mandatarios de Nuevo León, Natividad González Parás; Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores; Coahuila, Humberto Moreira; Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, y Durango, Ismael Hernández Deras, refrendaron el compromiso de impulsar el creci- miento económico de la región.
Hernández Deras, en su calidad no sólo de anfitrión sino también de gobernador que suma la entidad a la APRA, afirmó que el desarrollo es un tema donde no caben ni los protagonismos personales ni las fronteras estatales.
Además, propuso a sus colegas impulsar una agenda común, que incluya acuerdos políticos para el progreso de la región.
En ese memorándum se debe contemplar lo relacionado a la seguridad pública, expansión y modernización de la infraestructura estratégica, facilidades y estímulos para la inversión productiva, reforma radical al sistema educativo, laboral y energético de consenso, así como el fortalecimiento de los mecanismos de cohesión social, agregó.
Asimismo, Hernández Deras aseguró que Durango se incorpora a la globalización, para ser más competitivo. “Aquí trabajamos en la construcción de temas centrales que nos vinculan directamente al noreste, lo que dará una mayor generación de empleos”.
Eje fundamental del desarrollo
Durango se integra al eje más importante y fundamental, pues por este corredor —el noreste— cruza 60% del flujo de mercancías hacia el norte del país.
Para dimensionar la importancia de esta zona, basta decir que comprende 28% del territorio nacional, 12% de la población, 18.6% del Producto Interno Bruto del país, 11% de la inversión extranjera, y 24% de la producción manufacturera.
Los beneficios de la integración de la entidad a APRA consisten en el aumento de la competitividad, la consolidación de los mercados regionales, la utilización eficiente de los recursos productivos, la estandarización las políticas públicas y mejorar los índices de bienestar social.
Además, los objetivos de la integración regional, en la cual participa el estado de Texas, es rediseñar política públicas regionales de largo alcance en asuntos económicos, ecológicos, científicos y sociales, y fomentar la participación de los sectores público, privado y social, tanto nacional como extranjero, en el desarrollo de actividades productivas y estratégicas.