TIJUANA, BC.— El padre de Fernando Ocegueda Ruelas —de 23 años, levantado en febrero de 2007 por un comando— se cansó de esperar que la autoridad investigue su caso y está dispuesto a organizar una colecta para recabar fondos y entregarlos al gobierno para que le “ayuden” a encontrarlo.
No ha huido de la violencia que impera aquí, como otras familias, por esperar a su hijo. “No quiero que venga y no tenga quién le abra la puerta”, explicó. Dice que propondrá que cada ciudadano aporte un dólar o 10 pesos para la colecta
La familia se cansó de esperar una llamada para pagar por el rescate de Fernando, sacado de su casa frente a su mamá y su hermana. Fernando Ocegueda Flores anhela encontrar vivo a su hijo. Como coordinador en Tijuana de la Asociación Esperanza contra la Impunidad y las Desapariciones Forzadas, sabe de cientos de casos de secuestros y levantones, ante lo que llama apatía de las autoridades.
Entre enero y abril recibió un centenar de denuncias de secuestros y levantones, y aunque conoce el dolor de las familias, no está de acuerdo en que la sociedad tome la justicia en sus manos, como proponen tijuanenses a través de internet.
“Aunque sea muerto, que me lo devuelvan”
Víctor Valenzuela Montes tenía 16 años cuando un comando armado lo levantó junto con dos jóvenes más. Era el 6 de enero de 2006 y desde esa fecha la familia no ha conocido el reposo.
“Esto ya no es vida. Nos abrieron una lesión irreversible que nos destrozó a todos”, dice su padre, Víctor Valenzuela Soto. Pide a los delincuentes que lo devuelvan vivo o muerto.